Valencia y el póker, amigos desde siempre

El póker es uno de los juegos con más seguidos en nuestro país y Valencia es pionera en muchas cosas. En la capital del Túria nació el primer medio especializado de póker, la primera comunidad de jugadores y la primera escuela de póker en España.

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Luis Imbernon
14/5/2013

No hay duda de que el póker es un juego que ha ganado muchos adeptos en los últimos tiempos. Si hace escasos años el juego de naipes más popular del cine de Hollywood tenía una presencia meramente anecdótica en las vidas de nuestros conciudadanos, ahora lo podemos ver a diario en la televisión y es extraño no conocer a alguien que lo practique de forma más o menos regular. Y es que, parece, la fiebre del póker ha llegado para quedarse.

Pero qué tiene que ver todo esto con Valencia, os preguntaréis. La respuesta es mucho, pero vamos a ponernos en perspectiva.

El boom del póker estalló en el año 2003 gracias a un joven americano llamado Chris Moneymaker. Chris, contable de profesión, había conseguido una plaza, jugando online en PokerStars, para el torneo de póker más importante del planeta: las World Series of Póker. Una vez ahí se proclamó campeón llevándose un premio de 2,5 millones de dólares. Nunca un jugador amateur, un aficionado, había logrado algo parecido. Ahora todo el mundo podía hacerlo.

El póker se acababa de convertir en el nuevo sueño americano y la noticia corrió como la pólvora, en todas direcciones. El eco de la explosión también llegó a España, también llegó a Valencia. Fue aquí donde los emprendedores locales recogieron el testigo.

De hecho, fue en Valencia, donde nació en 2005 el primer medio especializado de póker del país, así como la primera comunidad de jugadores poco después. También sería en la capital del Turia donde se inauguraría la primera escuela de póker creada por una empresa española, desde cero, íntegramente en nuestro idioma, que cuenta ahora con decenas de miles de alumnos. La empresa responsable de estos proyectos, Aureka Internet, da hoy trabajo a más de veinte personas.

Todos ellos son empleados y por tanto viven del póker, aunque también lo hacen muchos jugadores, valencianos e ilustres, que hoy en día se ganan la vida gracias a este juego de cartas, a la manera tradicional. En este ámbito debemos mencionar a Raúl Mestre, por ejemplo, uno de los gurús españoles del póker. Mestre, conocido antiguamente como ‘Sir Donald’ en las mesas virtuales, fue de los primeros en labrarse un nombre gracias a su juego calculado, demoledor y muy efectivo en términos económicos.

Pero su tarea no acabó ahí. Mestre quiso compartir sus conocimientos con muchos de sus paisanos, creando un estilo propio, formando a todo un plantel de jugadores valencianos temibles cuya habilidad con el naipe, aún con el paso de los años, nadie se atreve a cuestionar.

Y es quizá por esta larga e intensa tradición en la región que, a día de hoy, Valencia es la sede de una de las paradas del circuito de póker más prestigioso de nuestro país. El Estrellas Póker Tour (ESPT), éste es su nombre oficial, recorre cada año la península ibérica celebrando torneos en distintos puntos de nuestra geografía. Desde hace dos años, junto con Barcelona y Madrid, Valencia es parada fija del calendario.

La última edición de dicho evento, casi festival, tuvo lugar en el Casino Cirsa Valencia la primera semana del pasado mes de abril. Se celebraron un total de doce torneos y el más importante de ellos, el llamado Evento Principal, atrajo un total de 483 jugadores procedentes de toda España y Europa a las mesas del casino. A la postre, después de cinco días de competición fue un holandés, Daniel Boender, quien se llevó el gato al agua y más de cien mil euros por su victoria. Éste es el calibre del evento que se celebra anualmente en la capital de la Comunidad.

Pero Valencia, como urbe, también saca rédito a su manera de esta fiebre del póker, y no solo en lo económico. Con la afluencia masiva de jugadores, tanto nacionales como internacionales, es un buen momento para mostrar al mundo todo lo bueno que nuestra ciudad tiene que ofrecer, que no es poco.

La organización del evento, además, contribuye activamente en este menester, preparando cada año diversas actividades turísticas y lúdicas para los asistentes, para que éstos prueben la gastronomía local –nuestra querida paella, lógicamente–, visiten los emplazamientos históricos más destacados o disfruten de una emocionante carrera de Karts en el circuito de Cheste, por poner algunos ejemplos reales.

El póker ha irrumpido con fuerza en nuestro país y encontrado en Valencia un hogar. Así que, dado que la nuestra es tierra de acogida, mientras siga trayendo cosas buenas, puede quedarse tanto tiempo como quiera.