Valencia: Los animales del Bioparc celebran San Valentín

El amor no entiende de razas, edades ni especies, visto lo visto en el Bioparc de Valencia. El gabinete de comunicación del centro de animales ha enviado a los medios de comunicación diversas instantáneas de cómo algunos de sus ‘habitantes’ pasan el ‘Día de los Enamorados’. En el Bioparc “podemos encontrar diferentes especies que conviven […]

neivamara
14/2/2011

El amor no entiende de razas, edades ni especies, visto lo visto en el Bioparc de Valencia. El gabinete de comunicación del centro de animales ha enviado a los medios de comunicación diversas instantáneas de cómo algunos de sus ‘habitantes’ pasan el ‘Día de los Enamorados’.

En el Bioparc “podemos encontrar diferentes especies que conviven diariamente en pareja y que tienen comportamientos muy curiosos entre ellos, como por ejemplo, los hipopótamos que duermen la siesta juntos o los chimpancés que se hacen gestos cariñosos”, expresa la nota de prensa.

“Hay numerosas y muy variadas familias de animales y cada una se demuestra afecto a su manera. Es muy interesante la forma de expresarse el cariño entre ellos. Por ejemplo, hay especies monógamas, polígamas o matriarcales, como algunos lémures, los gorilas o las hienas”.

Pero, “la pareja por excelencia la constituyen NEGOMBO e INÉS, los leopardos de BIOPARC Valencia. Su caso es muy inusual puesto que los felinos son una especie bastante solitaria e independiente y no suelen permanecer mucho tiempo juntos. Los leopardos normalmente, se toleran solo en época de reproducción, es decir, cuando la hembra está en celo, pero en este caso permanecen constantemente juntos, a pesar de que la hembra no está en periodo de reproducción. Fruto de esta relación es el nacimiento de las dos crías de leopardo que podemos contemplar en el recinto exterior cómo crecen y juegan juntos”.

Hay más, pues “otra de las parejas más relevantes es la que forman los hipopótamos, que podemos ver descansar juntos al sol. Raf y Rigas, ya convivían en Viveros y han tenido 8 crías, la última en Bioparc”.

Y “un caso destacado por su comportamiento particular es el de los oricteropos. Esta especie, denominada también cerdo hormiguero, tiene un aspecto muy singular, con sus fuertes garras, las grandes orejas y su hocico alargado. Sorprende ver cómo duermen a la vista del público en su madriguera, enroscados uno al otro en forma de Yin-Yang”.

Además, “un modelo distinto lo constituyen los chimpancés, donde es fácil observar las muestras de cariño del macho dominante hacia el grupo de hembras”.