Un niño chino vive encadenado a causa de su enfermedad mental

El menor sufrió un accidente cuando era bebé que le dejó una discapacidad mental.

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Teresa Gandia
29/11/2013

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El caso del niño chino, He Zili, es un claro ejemplo de cómo se tratan algunas enfermedades mentales en las zonas más pobres de China. Con tan solo 11 años, el menor vive encadenado en una aldea de la China rural, Zhejiang.

He Zili sufrió un accidente cuando era un bebé, con un año de edad, y como consecuencia le dejó una discapacidad mental que le hace ponerse muy nervioso y ataca a la gente de su entorno. La familia no encontraba solución a los ataques del niño y decidieron encadenarlo como si fuese un animal, desde hace años el niño vive con una cadena en el tobillo para evitar que salga de casa y poder tenerlo controlado.

El niño vive con su abuela y su abuelo, que también sufre una discapacidad, al igual que su padre y su madre falleció de cáncer. La familia vive en condiciones precarias sin ningún tipo de ayuda.

En China existen 160 millones de personas con enfermedades mentales severas, lo que supone que uno de cada 13 chinos padece alguna de estas enfermedades.

Las fotografías realizadas por la agencia de noticias Reuters, muestran las condiciones en las que vive este niño y su familia y como es el día a día del pequeño.