Reforma financiera: El Banco de Valencia podría ser liquidado

El BCE establece como requisito para recibir un rescate que se elimine a bancos de crédito sin futuro. Todas las entidades deberán alcanzar objetivos de solvencia a corto y largo plazo en menos de un año

Banco de Valencia
Ana Bort
24/8/2012

Para poder ser rescatados, primero hay que enterrar a aquellos que nos lastran. Esa es una de las condiciones del BCE para poder recibir el rescate y por lo tanto, el Gobierno tiene como objetivo aprobar de inmediato una ley que permita liquidar bancos y entidades de crédito sin futuro. Según la nueva reforma, el Banco de Valencia podría ser uno de los afectados junto a otras entidades nacionalizadas como Catalunya Caixa y Novagalicia. Bankia no entra en este supuesto por su mayor tamaño.

Antes de que acabe el año la banca española deberá cumplir los requisitos de solvencia, que consiste en que debe tener un 9% de core capital (capital constituido por los fondos de los que se puede disponer libremente para hacer frente a los riesgos que se ha asumido), cifra antes solo demandada a los cinco grandes. Quienes no lo alcancen deberán presentar un calendario y una estrategia para alcanzarlo antes del 30 de junio del año que viene.

Pero no bastará con cumplir los requisitos, también habrá que tener previsión de seguir cumpliéndolos. El Banco de España planeará una intervención temprana para aquellos que previsiblemente no vayan a cumplir con los objetivos de solvencia en un plazo corto de tiempo y exigirá planes de actuación o de reestructuración de deuda según el caso.

El Fondo de Rescate Bancario (FROB) vigilará todos estos procesos, seguido del Ministerio de Economía y en menor medida, del Banco de España. Si una entidad no puede alcanzar los requisitos de solvencia, se le apoyará con ayudas siempre y cuando haya elementos razonables que hagan ver que devolverá los préstamos en los plazos establecidos.

Una entidad que no va a cumplir de ninguna forma los requisitos de solvencia, en la que sus pasivos superen sus activos o no sea capaz de cumplir obligaciones exigibles podría provocar que el FROB cese a sus gestores y administradores y que sus activos se traspasen a un banco destinado a la venta. Además, este proceso podría llevarse a cabo sin el permiso o beneplácito de los accionistas.