Recortes en Sanidad: El copago en traslados no urgentes en ambulancia costará entre 10 y 60€

Hasta ahora estos transportes eran gratuitos, por lo que esta medida puede condenar a la marginación a un amplio sector de la población y con ello, provocar abandonos de tratamientos de cáncer, diálisis o enfermedades crónicas

recortes sanidad copago ambulancias
Ana Bort
14/12/2012

El borrador sobre las nuevas condiciones en el Sistema Nacional de Salud ha destapado la polémica por el pago de 5€ que tendrán que hacer los pacientes por trayecto en ambulancia para trasladarse a un centro sanitario. Esta cantidad no es fija, ya que dependerá de su renta o de su condición de enfermo grave o crónico, que en este último caso pagarían entre 1,6 y 3€ por ser llevados a un hospital en ambulancia no urgente.

Se establecen unos límites mensuales para la aportación del usuario en función de su renta. Los pacientes crónicos que tengan una renta superior a 100.000 euros tendrán un límite de 60€ al mes, los pensionistas y sus beneficiaros con renta igual o superior a 18.000 euros e inferior a 100.000 se establecerá un límite de 20€ al mes. Para el resto será de 10€ cada mes.

Esto afectará a la mayor parte de los enfermos de cáncer que tienen que acudir al hospital a recibir quimioterapia o radioterapia, por ejemplo. Los enfermos del riñón que tengan que acudir a diálisis tendrán que hacer una aportación más baja. De igual modo habrá que pagar por ser trasladado a casa desdel el hospital tras el alta, aunque el médico estime que es necesaria.

Hasta ahora estos transportes eran gratuitos y por ello los más afectados van a ser los enfermos crónicos y los pensionistas. Solo quedan exentos los discapacitados, parados sin subsidio, los que cobran una pensión no contributiva o la renta de integración social y los afectados de síndrome tóxico, no así las personas con cáncer o con tratamientos de diálisis, aunque la tasa que tendrán que pagar será más baja si necesitan al menos cuatro traslados semanales.

Además, los pacientes también tendrán que pagar un 10% de la mayor parte de los ortoprotésicos, con un tope de entre 20 y 40 euros por mes. Las sillas se ruedas se pagarán con 20€ como máximo y las muletas a 30€, excepto para los que tengan un renta de más de 100.000 euros.

Según el consejero de Sanidad de la Comunidad de Madrid Javier Fernández-Lasquetty, estas medidas son muy necesarias ya que la aportación del usuario a la sanidad es muy reducida. Este paquete de medidas se acordó entre el Gobierno y las autonomías en abril y ahora se propone para que el próximo jueves 20 de diciembre se apruebe su aplicación práctica.

Lasquetty apunta que el coste de transporte no urgente en ambulancia cuesta a Madrid 30 millones al año y considera que la aportación por trayecto sería muy reducida, aunque también apunta que desean que este pago tenga un carácter disuasorio.

Desde la Federación Nacional de Empresarios de Ambulancias (ANEA) han manifestado su más profundo rechazo a esta medida recogida en el borrador, ya que consideran que va en contra de la equidad del sistema sanitario.

Según ANEA este copago alterará las necesidades asistenciales y sociales de grupos menos protegidos. Este medio de transporte no urgente facilita el acceso a los hospitales públicos a toda la población, especialmente en medios rurales, donde tener una ambulancia en una cormarca o localidad es una prestación básica de la Sanidad según la cartera de servicios comunes del Sistema Nacional de Salud de 2006.

La Federación Nacional de Empresarios de Ambulancias consideran que antes de hacer este tipo de ajustes sería necesario hacer un control del servicio para optimizar el ahorro.

Desde la Federación de Sanidade e Sectores Sociosanitarios de CCOO Galicia han denunciado también estas medidas y consideran que va a contribuir al proceso de deterioro del servicio público sanitario.

Consideran que se trata de una medida clasista, injusta y que deja en la marginalidad a un amplio sector de la población, ya que todos aquellos que necesiten una ambulancia por rehabilitación, cáncer, diálisis o enfermedades crónicas y tengan que desplazarse con frecuencia, no siempre podrán sufragar el coste y esto derivaría en que se abandonara el tratamiento.