Panegírico al Pulpo Paul

Estas líneas van de cómo un octópodo se convirtió en la mascota de España, en el hijo predilecto de Galicia, cuyas decisiones durante el Mundial de Sudáfrica eran tomadas como las visiones de Nostradamus en el siglo XVI. El Pulpo Paul era un luchador que sobrevivió a las gélidas aguas del Mar del Norte para […]

Miguel Angel
27/10/2010

Estas líneas van de cómo un octópodo se convirtió en la mascota de España, en el hijo predilecto de Galicia, cuyas decisiones durante el Mundial de Sudáfrica eran tomadas como las visiones de Nostradamus en el siglo XVI.

El Pulpo Paul era un luchador que sobrevivió a las gélidas aguas del Mar del Norte para vivir en el Sea Life Aquarium de Oberhausen, Alemania.

Sus cuidadores pronto vieron que entre sus aptitudes estaba la de prever el futuro, y qué mejor acontecimiento que la Eurocopa del 2010 para ponerlo en práctica. Paul se fogueó con sus predicciones e hizo una pretemporada dura de cara al Mundial de Sudáfrica del 2012, pero ya en la Eurocopa sabía que sus ocho patas temblaban por España.

Así, durante la cita balompédica más trascendente del mundo, Paul llenó más páginas que Larissa Riquelme y Sara Carbonero juntas, y uno tras otro fue acertando todos los resultados que le pedían.

Para la final, entre Holanda y España, ni siquiera dudó. Se metió en la caja de La Roja y nos dio media copa –la otra mitad la levantó Iniesta–.

Descanse en paz la mascota nacional.