Origen del mal aliento y consejos para vencer la halitosis

La halitosis está causada por gérmenes y afecta aproximadamente a un 25% de la población, ¿cómo puede prevenirse y evitar que nos huela mal el aliento?

consejos para superar el mal aliento y la halitosis
José Ferrando
9/2/2014

Aunque hasta hace algunos años tanto el mal aliento como la halitosis se consideraban producto del consumo de unos ciertos alimentos, lo cierto es que esta patología puede estar causada por una mala higiene de la boca e incluso por problemas estomacales.

De hecho, aproximadamente el 80% de los casos de mal aliento están originados por enfermedades gingivales y bacterias que se acumulan entre nuestros dientes y encías. Además, estas tienen efectos potencialmente peligrosos, ya que si se acumulan en exceso podrían migrar a otros órganos de nuestro cuerpo, como el corazón.

El mal aliento necesita ser curado más por salud que por imagen social, aunque sea lo segundo lo que nos empuje a buscar soluciones a este incómodo problema.

La periodontitis, popularmente como piorrea, es una de las enfermedades más comunes que originan el mal aliento, y consiste en una pérdida del tejido de las encias y del hueso que soporta a los dientes. La halitosis, derivada de la periodontitis, es producto de la emisión de gases por parte de las bacterias que “se comen” la encía y el hueso.

Estas enfermedades deben prevenirse activamente mediante una limpieza adecuada de los dientes y sobre todo de la lengua, que muchas veces se ignora en la limpieza bucal y es el origen de la mayor parte de estas bacterias. Una vez se contrae la enfermedad ya no se puede curar, solo retrasar o paralizar su avance.

En cualquier caso, para que no nos huela mal el aliento es necesario, además de ir al dentista, evitar el tabaco, el café y realizar cepillados y enjuagues bucales periódicos y especializados.

Además se recomienda beber agua con mucha frecuencia, así como tomar zumos a bases de cítricos, ya que estos estimulan a la secreción de saliva, que es preventora del mal aliento. También se recomienda el consumo de ensaladas y evitar alimentos que produzcan sequedad bucal.

Otros remedios caseros son:

– Masticar un trozo de limón con cáscara después de las comidas.
– No permanecer mucho tiempo sin tomar ningún alimento.
– Tomar una taza de hierbabuena hervida en agua después de comer.
– Hervir perejil y dos o tres clavos en agua y utilizar el líquido para hacer enjuagues bucales tras los cepillados.