Muere Santiago Carrillo, símbolo de la historia de España

El histórico secretario del PCE falleció ayer por la tarde en su casa de Madrid y con él se va una pieza clave de la Transición y la democracia española. Sus restos serán incinerados mañana en la Almudena

Fallece Santiago Carrillo
Ana Bort
19/9/2012

Santiago Carrillo falleció ayer por la tarde en su domicilio de Madrid a los 97 años y sus restos ya han sido trasladados a la capilla ardiente del auditorio Marcelino Camacho, la sede de CCOO, abierto desde las nueve de la mañana de hoy. Mañana será incinerado en la Almudena.

El pasado julio el histórico dirigente del Partido Comunista había sido ingresado en el Gregorio Marañón por un problema de riego sanguíneo y su salud se había visto resentida los últimos meses.

Recorrer su vida es hacer un repaso por la historia política de España. A los diecinueve años ya era secretario general de las Juventudes Socialistas y en 1934 se integró en el comité que intentó poner en marcha la insurrección de octubre frente a la derecha republicana en el poder. Salió de la cárcel en 1936, poco antes de la victoria del Frente Popular.

Poco después Carrillo se afiliaba al PCE, del que fue secretario general entre 1960 y 1982. Luchó en la Guerra Civil española y fue una figura importante en su oposición al franquismo y durante la transición. Admirado y respetado, también ha sido protagonista de algunas polémicas, como cuando apostó por aceptar a la monarquía, movimiento que desconcertó a sus propios compañeros y más aún, a la derecha post franquista. También fue criticado por el papel que jugó en la matanza de Paracuellos durante la guerra civil, en la que presos militares sublevados y franquistas fueron asesinados en masa para evitar su liberación.

Tras su salida del PCE, Santiago Carrilló se dedicó a ser un observador crítico y necesario de la política española y se vinculó al periodismo como redactor, escritor (desde memorias personales a libros sobre La Pasionaria, la guerra civil o la reconciliación de los españoles de ambos bandos) y comentarista en la radio.

Al conocer la noticia de su fallecimiento numerosas personalidades del mundo de la política han querido dar el pésame a la familia y expresar su tristeza ante la pérdida. El Presidente del Gobierno Mariano Rajoy envió un telegrama a la familia en el que lamentaba la muerte de un personaje clave para la Transición y el orden constitucional del país. En el Congreso de los Diputados, Alfredo Pérez Rubalcaba apuntó que Carrillo se encontraba entre esos españoles que apostaron por la convivencia modélica de la que fue fruto la transición.

Por su parte, Gaspar Llamazares declaró que no se podía entender la vida democrática actual sin la figura de Carrillo. Alfonso Guerra, que compartió con él muchos momentos políticos importantes, aseguró que era una persona muy lúcida, que apotaba cosas muy buenas a la política española y sobre todo a la izquierda.