Los brigadistas fallecidos fueron alcanzados por el alcance del fuego

Unas bolsas de aire que extendieron rápidamente las llamas pudieron ser la causa de la muerte del agente medioambiental y el brigadista

Incendio de torremanzanas
Ana Bort
14/8/2012

El incendio de Torremanzanas se cobró la vida de dos brigadistas, Ernesto Aparicio, de 41 años y Emilio Abargues, de 50, que fallecieron en su intento de sofocar las llamas que asolaron seiscientas hectáreas de terreno en las comarcas de L’Alacantí y que se extendió a los municipios de Benifallim y Penáguila.

El juzgado de instrucción número 2 de San Vicente del Raspeig investigará las muertes, que han sido calificadas por la delegada del Gobierno en la Comunitat, Paula Sánchez de León, como un suceso accidental. Parece ser que ambos brigadistas fueron alcanzados por una llamarada causada por la presencia de bolsas de aire que extendieron rápidamente el fuego.

El incendio fue causado por las llamas que emergieron del capó de un vehículo averiado y fue el mismo conductor del coche quien alertó al 112 al comprobar la velocidad de extensión del fuego. El descenso de las temperaturas desde este fin de semana ha favorecido las labores de extinción del incendio, que según las primeras estimaciones de la Generalitat ha arrasado 600 hectáreas en Torremanzanas, Penáguila y Benifallim.

Las banderas del Ayuntamiento de Enguera, el pueblo que vio nacer a Ernesto Aparicio, ondean a media asta y en la fachada de ha colocado un lazo negro en señal de duelo por la muerte de este agente medioambiental que trabajaba a cargo de la Conselleria de Medio Ambiente.

Los mismos gestos de respeto ha expresado la población de la Pobla del Duc por el fallecimiento de Emilio Abargues, que colaboraba como voluntario en la extinción de incendios.