Las teorías del fin del mundo, según el Calendario Maya

Faltan tres días para el acabose de la humanidad según la teoría de los mayas y no han parado de surgir conspiraciones y distintos modos de apocalipsis desde entonces

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Ximo Roselló
18/12/2012

Faltan tres días para el fatídico 21 de diciembre de 2012, fecha en la que los mayas predijeron el fin del mundo. Muchas teorías suenan entre los más paranoicos y el fenómeno apocalipsis se instala de diversos modos, tan imaginativos como irreales.

Una de las teorías afirmaba que un gran asteroide caería contra la Tierra o esta recibiría el impacto de un misterioso planeta (dos casos imposibles de suceder puesto que el extraño objeto habría sido detectado hace días y a estas alturas deberían poder ser observados con un golpe de vista).

Otra versión habla del desviamiento del eje de la Tierra a causa de un alineamiento de esta con el Sol y el centro de nuestra galaxia, que se debe realizar en este mes. Un alineamiento que, efectivamente, va a producirse.

Esto significa que el Sol, según se describe en el periódico La vanguardia, visto desde la Tierra, aparece en el cielo superpuesto a la parte central dela Vía Láctea. Esta zona de la galaxia está poblada de nebulosas oscuras que en la mitología maya representaban el camino a Xibalbá, conocido como el inframundo.

Suena curioso. Pero lo que no cuentan los oportunistas es que esta alineación se produce cada año, con cada diciembre, sin que tenga la menor consecuencia. Entonces, ¿qué tiene de especial la predicción del fin del mundo en 2012 de los mayas? Para contestar esta pregunta es necesario revisar el calendario que se usaba en aquella época, distinto en número de días que el nuestro.

Los mayas utilizaban un calendario compuesto por módulos (o ciclos) que desaparecían al cabo de un tiempo determinado y se creaban otros nuevos, empezando de cero. Para periodos de tiempo largos, los mayas usaban el llamado calendario de cuenta larga. Con otros ciclos en de siglos y milenios, como por ejemplo el Bak’tun, que equivale a algo más de 394 años.

Si realizamos la conversión de fechas entre calendarios más aceptada por la arqueología, el próximo 21 de diciembre de 2012 termina el Bak’tun número 13 y comienza el 14. Es decir, el próximo 21 de diciembre se produce un “fin de milenio” en el calendario de cuenta larga.

Pero no solo eso. También hay que tener en cuenta el Popol Vuh–el libro sagrado de la mitología maya–. Según este libro, los dioses ya crearon el mundo y lo destruyeron en varias ocasiones. De este modo, la última creación fue destruida al final del decimotercer Bak’tun. Así que, según la mitología maya, el 21 de diciembre la creación actual cumplirá la edad de 5.125 años, la misma que tenía la anterior creación cuando fue destruida.

Aparte de lioso, aunque parezca que los mayas tenían bastante claro que el fin del mundo llegaba el 21 de diciembre de 2012, un equipo de arqueológicos de la Universidad de Boston que encontró en 2010 un montículo de piedra cubierto de tierra y árboles cerca de las ruinas de Xultún, en el norte de Guatemala.

Las paredes del interior de este montículo estaban decoradas con murales de gran belleza. En una de ellas habían pintadas inscripciones numéricas que han resultado ser fechas del calendario de cuenta larga usado por los mayas, las inscripciones del cual han sido datadas por los científicos como pertenecientes a los años 813 y 814 de nuestra era y contienen fechas que se extienden 2,5 millones de días en el futuro, casi 7.000 años. Es decir, que, después de todo, los mayas no pensaban que el mundo fuera a terminar en el 2012.

Otro famoso relato del apocalipsis maya, sin referencia, está descrito en la última página del llamado códice de Dresde, con fecha aproximada del año 1100 de nuestra era. En él se describe un mundo destruido a causa de las inundaciones, consecuencia de un clima desbocado, algo imaginado en muchas culturas, la actual entre ellas.