La Thriller Music Park era para 7.000 personas

Así lo comunicó la empresa al Ayuntamiento sobre la fiesta en la que Steve Aoki era la estrella principal. En total, se vendieron 9.600 entradas aunque el consistorio afirma que el Madrid Arena tiene capacidad para mil más.

madrid arena steve aoki
Ximo Roselló
2/11/2012

Diviertt S.L., la empresa organizadora del evento en el que tres jóvenes de 18 años perdieron la vida en la avalancha humana y otras dos están heridas de gravedad, informó en su día al Ayuntamiento que el número de asistentes a la fiesta, en la que Steve Aoki era la estrella principal, debía de ser de “7.000 personas aproximadamente”.

En total, se vendieron 9.600 entradas, más otras tantas “que se colaron”, como han afirmado algunos jóvenes. Por su parte, el Ayuntamiento afirma que el Madrid Arena tiene una capacidad de 10.600 personas. Esto significa que se vendió un 35% más de entradas de las que tenían que ser.

Se trata de un documento oficial de Madrid Espacios y Congresos, empresa del Ayuntamiento que alquiló el recinto a Diviertt para la noche de Halloween, deja constancia de este hecho. Este dato refleja la importancia del mismo, puesto que mucha gente denunció el exceso de aforo mientras que el Consistorio negaba que en el momento de la tragedia hubiera más asistentes que los permitidos.

Tanto el vicealcalde de la capital, Miguel Ángel Villanueva, y el concejal responsable de Madrid Espacios y Congresos, Pedro Calvo, compartían la misma idea de que nunca se superó la capacidad de aforo que tiene el Madrid Arena pero, en ningún caso, hablaron del comunicado de la empresa en la que se estipulaba que el número de asistentes al acto sería de “7.000 personas”.

Víctimas en la avalancha

Testimonios de algunos jóvenes que estuvieron presentes en la avalancha producida entre las 03.00 horas y las 03.30 horas de la madrugada, momento en el que iba a actuar Steve Aoki, demuestran la falta de organización en el acto y el hecho de cómo se les fue “de las manos” a los de seguridad.

Javier, de 19 años, y Guillermo, de 20, son dos de los jóvenes que vieron lo ocurrido. Pudieron ver hasta “cinco pisos” de personas amontonadas, que gritaban desesperadamente y que se agarraban a sus manos y a sus pies, pero ante la imposibilidad de poder auxiliarles ellos mismos, pidieron ayuda al personal de seguridad al que advirtieron de que si no se actuaba con rapidez “iba a morir gente”.

Entre el desmadre de lo ocurrido vieron cómo un camarero intentaba reanimar a una joven tumbada en la barra puesto que no había ningún personal sanitario en el evento. Finalmente, la chica fue una de las fallecidas.

Tampoco se registró ninguna mochila ni bolsos, según apuntan los jóvenes, ni se pidió DNI a la mayoría de los asistentes. Además, las salidas de emergencia estaban cerradas. La noche que pretendía ser una gran fiesta terminó siendo para muchos, “la peor” de sus vidas.

Por su parte, tanto el Ayuntamiento de Madrid como los organizadores de la fiesta han asegurado que la fiesta cumplía con todas las normas de seguridad y que no se rebasó el aforo permitido. En la fiesta, sin embargo, no estaba autorizada la presencia de menores y una de las heridas críticas tiene 17 años.