La odisea de un valenciano en el “Big Sister”

J.G.C., un estudiante valenciano recién llegado de una beca Erasmus en Praga, ha relatado su experiencia personal en el ‘Big Sister’, el burdel más barato y mediático del mundo. El Big Sister no es un puticlub al uso, es un local aclimatado a la última en el que una treintena de mujeres trabajan legalmente como […]

Miguel Angel
2/6/2010

J.G.C., un estudiante valenciano recién llegado de una beca Erasmus en Praga, ha relatado su experiencia personal en el ‘Big Sister’, el burdel más barato y mediático del mundo.

El Big Sister no es un puticlub al uso, es un local aclimatado a la última en el que una treintena de mujeres trabajan legalmente como prostitutas.

La laxa legislación checa al respecto, permite que los clientes accedan al lugar y a cambio de ceder sus derechos de imagen, puedan disfrutar de un rato con estas mujeres.

Sin embargo, las habitaciones están infestadas de cámaras que graban el acto sexual, para luego reproducirlas en el reality de porno casero más famoso de la red, por 30€ al mes.

Según J.G.C., “aunque parezca una locura, todo es muy normal en el interior”, porque “uno sabe a lo que va”.

“Entras, firmas, follas, y te vas”, así describe el proceso el mencionado estudiante, que comprobó de primera mano lo exitoso de la iniciativa, que acumula una media de 10.000 visitas al día, según Prague-Life.

“No soy ningún vicioso, fui por curiosidad y porque siempre hay una primera vez para todo”, comenta sobre su experiencia.

De hecho, “me comentaron que más de uno ha terminado pagando para que no aparezcan en la red algunos momentos embarazosos”, refiriéndose al temido ‘gatillazo’.

“A mí no me pasó”, declara orgulloso el joven.