La nueva Ley del juego obligará a tributar beneficios

Los perceptores de premios estarán sujetos a gravámenes a través del IRPF.

LeyJuego
colaborador
12/6/2012

El negocio de las apuestas por Internet está sujeto desde el pasado martes al pago de impuestos. La necesidad de recaudar del estado para mitigar el déficit de las administraciones públicas tiene la culpa.

Tras la finalización del período para optar a una de las nuevas licencias por parte de las casas de apuestas online, el Ministerio de Hacienda confirmó el pasado día cinco de junio la adjudicación de de 277 licencias a 53 empresas de apuestas ‘online’. Algo más de medio centenar de casas de apuestas que son, dede el pasado martes, los únicos portales donde se puede apostar legalmente en España a través de Internet.

Según cálculos de Hacienda, la regulación del juego online en nuestro país permitirá recaudar -tirándolo por lo bajo- entre 70 y 80 millones de euros al año gracias a los cargos en función de los beneficios de las casas de apuestas y, lo que está levantando una verdadera polvareda en la red, también entre los apostantes que verán como se les grava cada vez que reciban un premio a través del IRPF.

Con la regulación del nogicio por parte del gobierno, en palabras del director general de Ordenación del Juego, Enrique Alejo, se espera que gracias este nuevo impuesto, el Estado recaude, a través de cargos de entre el 20% y el 25% -según el tipo de juego- “entre 70 y 80 millones según la “hipótesis más conservadora”. En la más optimista estaríamos en el doble”.

Pero las casas de apuestas no serán las únicas que acudan al rescate de las arcas españolas. Y es que, con la Nueva Ley del Juego, los ganadores de premios provenientes del juego que no sean procedentes de Loterías y Apuestas del Estado y de la ONCE recibirán retenciones en el Impuesto sobre la Renta. Eso sí, en caso de que los jugadores tengas pérdidas, no habrá deducciones, siendo este último punto el que más revuelo está causando entre los apostantes.

En resumen, los jugadores pagarán por el dinero que retiren de la web, pero no podrán deducirse las pérdidas. Un escenario que algunos de los mejores jugadores ven incompatible con la obtención de beneficios.

Ante esta situación de imposibilitar la compensación de pérdidas y ganancias en los impuestos, y debido a la limitación del juego online a las fronteras españolas, gran parte de los jugadores aboga por la unificación de licencias con otros países para ampliar el mercado.

Las nuevas reglas

Con la nueva legislación establece límites en cuanto a la cantidad de dinero que los jugadores pueden depositar en sus cuentas en las casas de apuestas online.

Sólo estarán exentas de tributación aquellas ganancias de 1.600 euros o más que estén sometidos a retención y aquellos beneficios procedentes de ganancias en los juegos de Loterías y Apuestas del Estado.

Según las nueva norma, nadie podrá ingresar en su cuenta más de 600 euros al día, 1.500 euros a la semana o 3.000 euros al mes.

Tributación con la Nueva Ley del Juego

Los jugadores deberán tributar por los beneficios que obtengan a través de sus apuestas sin que puedan deducir sus pérdidas. Un ejemplo, si un jugador ingresa 100 euros y reintegra 30 euros, Hacienda le hará tributar por los 30 euros, más allá de que haya sufrido una pérdida general de 70 euros.

Esta es la propuesta inicial de la DGOJ que está siendo presionada desde las casas de apuestas, asociaciones de jugadores y otros organismos para que sea modificada y permita a los apostantes deducir pérdidas.

Como las reclamaciones están siendo preparadas y el recurso llevará su tiempo, en el caso de que finalmente cambie la tributación de cara al año que viene, de momento sólo se tributarán los beneficios.