El Ayuntamiento de Valencia vuelve a la carga con más controles de velocidad

Parece que las deudas aprietan y la Policía Local de Valencia quiere ponerse más estricta si cabe. Desde hace algún tiempo comenzó una campaña para recaudar fondos utilizando el pretexto de…

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editor
25/5/2012

Parece que las deudas aprietan y la Policía Local de Valencia quiere ponerse más estricta si cabe. Desde hace algún tiempo comenzó una campaña para recaudar fondos utilizando el pretexto de la necesidad reducir la velocidad de los turismos y motocicletas que circulan por los cruces, rotondas y accesos a vías urbanas para evitar accidentes. Los resultados de esta campaña ya se han comenzado a sufrir y parece que continuará sin ningún miramiento durante las próximas semanas e incluso meses.

A principios de año desde los medios de comunicación ya se alertó a los ciudadanos que en 2012 la Dirección General de Tráfico (DGT) pretendía obtener una recaudación cercana a los 500 millones de euros, de los que por ejemplo 175 millones vendrían únicamente de la Comunidad de Madrid.

Pese a que no se conocen datos oficiales para la Comunidad Valenciana, los radares que hay esparcidos por el área de levante estarán a partir de ahora más activos que nunca, por lo que cualquier usuario de la red de carreteras valencianas y españolas deberá permanecer muy atento sobre todo en los enclaves donde podrían colocarse estos controles de velocidad.

En toda España existen más de 1.200 radares instalados en las diferentes carreteras y poblados. Entre ellos, 600 radares fijos y 286 móviles (la mayor parte de éstos colocados en coches patrulla), además de 180 pertenecientes al País Vasco y Cataluña. A esta cantidad habría que añadir los alrededor de 170 que disponen las grandes ciudades como Madrid, Barcelona, Sevilla, Valencia, etc.

El inconveniente que estos radares suponen para los conductores es que no siempre están señalizados ya que no es necesario por Ley; aunque para evitar que sean considerados principalmente “recaudatorios” la DGT decidió informar sobre sus lugares de colocación. Por otra parte, en muchas ocasiones los agentes colocan los radares móviles detrás de postes, marquesinas, quitamiedos o escondidos entre vegetación para pillar por sorpresa a los más desprevenidos.

En la ciudad de Valencia, los puntos clave donde podemos encontrar dispositivos de radar móviles son a menudo las grandes vías donde los automóviles y motocicletas tienen más espacio y más longitud entre los semáforos para coger velocidad. Uno de los lugares a tener en cuenta es el que se sitúa en la Ronda Norte a la altura del campo del Levante, el Ciudad de Valencia, donde los dispositivos de la Policía Local de Valencia suelen colocarse a la salida del túnel en ambas direcciones. Otro punto de interés para la Policía Local podría ser la entrada a Valencia desde la Autovía A-3 que conecta con Madrid, desde donde pueden ocultarse a la salida del túnel situado a la altura del Hospital General en la Avenida del Cid y denunciar a algunos conductores despistados que no han reducido su velocidad.

Otros de los emplazamientos peliagudos serían por ejemplo la Avenida del Maestro Rodrigo, casi llegando a la Ronda Norte; así como el Boulevard Sur, donde está ubicado el cementerio municipal de Valencia; y la Avenida Vicente Blasco Ibáñez, alrededor del jardín de los Viveros.

Todavía no se conocen datos oficiales sobre el número de infracciones y denuncias interpuestas por la Policía Local de Valencia y la Guardia Civil de Tráfico, amén del dinero recaudado por parte del Ayuntamiento de Valencia; pero la indignación colectiva está llegando a sus límites cansados de estas campañas a las que se suman las multas y las grúas que ya llevan tiempo ensañándose con los ciudadanos.