Isla Cristina - Urbanismo

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Urbanismo

(Véase también Edificios de interés histórico)

Tras el último desarrollo urbanístico y gracias a un turismo tardío, Isla Cristina posee una estructura urbana bien desarrollada, con una ordenación de su casco urbano aceptablemente equilibrada que sigue una racionalidad raramente conocida en una ciudad costera del sur español aunque el nuevo Plan General de Ordenación Urbana, PGOU aprobado en 2008, parte con la necesidad de mejorar los servicios dotacionales del municipio.

Núcleo principal

Isla Cristina es una ciudad que le ha ido ganando terreno al mar para poder expandirse, rellenando las marismas y esteros del sur y ampliando su frente de ribera para ampliar los muelles. La ciudad ha sido pionera en la redacción de planes generales, PGOU, primero el de 1987 ya concluido y posteriormente el de 2007, en vigor. Se han ido uniendo a la trama urbana principal, por desarrollo urbano, los núcleos próximos de Punta del Caimán, barriada de Román Pérez y barriada de la Playa, formando un casco urbano de más de dos millones de kilómetros cuadrados.

La Punta del Moral, en el municipio de Ayamonte, comparte el mismo origen que Isla Cristina, aunque la ría Carreras ha impedido su crecimiento en común, habiéndose desarrollado independientemente del núcleo principal debido a la falta de comunicación directa; están pendientes proyectos de construcción de un puente que las unan desde hace décadas, sin embargo, la única forma de salvar la ría es un servicio trasbordador horario.

La construcción típica isleña del siglo XIX es una casa unifamiliar de dos plantas con mirador para barcos en una tercera altura. Era típica esta estructura ya que, al carecer de comunicaciones radiofónicas en la época, era necesaria la visión directa para las comunicaciones con los patrones de pesca y trabajadores para el desembarco al llegar a puerto la mercancía. También eran típicos los patios de vecinos, del que el patio San Francisco (de 1890) es el paradigma.

Los edificios modernistas construidos a principios del siglo XX por ingresos provenientes de la pesca ofrecen un buen ejemplo de modernismo andaluz. Destacan especialmente los edificios del casco antiguo entre el paseo de las Flores y la calle Carreras. Ejemplos son el Círculo Mercantil e Industrial y el Casino. El estilo ecléctico estuvo también muy difundido, como los edificios de la Casa de Román Pérez y el antiguo Ayuntamiento. Las construcciones industriales del XIX y principios del XX del muelle Marina son igualmente reseñables.

Un serio problema que hubo que solventar fue el de la Barra de la Tuta y el transporte por tierra hacia el norte:

  • La Barra, entrada natural del puerto, adolecía del problema de los sedimentos, reduciéndose continuamente su calado y poniendo en peligro el tráfico de mercancías. No fue hasta la década de 1950 cuando el problema se hizo importante por el mayor calado de los barcos y asimismo la disminución de éste por los sedimentos que obligaban a dragar con más frecuencia la Barra. Desde el gobierno central se abogaba por cerrar el puerto al tráfico más pesado y trasladarlo a otra ubicación, lo cual hubiera supuesto el fin de Isla Cristina tal y como la conocemos. Afortunadamente y gracias a la mediación de figuras políticas isleñas de la época con representación en Madrid, Federico Silva Muñoz, ministro influyente durante la época, estudió en profundidad la cuestión de la Barra y dio con la solución y, lo más importante, asignó su presupuesto. Construyó los diques de poniente y levante que impiden el depósito de sedimentos y remedió definitivamente esta cuestión tan importante para la actual subsistencia de las pesquerías.
  • Con respecto a las comunicaciones por el norte, contaba en el siglo XVIII con barcazas que cruzaban la ría, luego se construyó un puente sobre barcas en el siglo XIX, el puente de madera vino en 1877 y existió durante parte del siglo XX, desde 1933 hubo un puente de hierro de un solo sentido por ser originariamente concebido para el ferrocarril y derribado a finales de la década de 1980, y finalmente, el actual puente Infanta Cristina se construyó en 1978. [92]
Ampliaciones del puerto

Inicialmente el muelle de la vertiente oeste, conocido como muelle Martínez Catena, el cual fue el primer muelle que se hizo en la isla, disponía de un pequeño embarcadero de madera para el atraque. Posteriormente se fue ampliando hasta hacerlo lineal a la línea de casas de la ribera. Posteriormente, ya en el siglo XIX, se hizo lo mismo en la zona norte, llamándose muelle Marina.

Sobre el muelle Martínez Catena se construyó, ya en el siglo XX la caseta de la autoridad portuaria en una zona de unos 50 m² ganados al mar. Con posterioridad en la zona norte del muelle Martínez Catena se construyó la lonja (o lota, término derivado del catalán con que se sigue llamando) en terrenos ganados al mar. Los muelles se ampliaron unos 40 metros lineales hacia la ría en distintas fases independientes, primero Marina y luego Catena. A mediados de los años 1990 se cercó todo el recinto portuario. La EPPA (Empresa Pública de Puertos de Andalucía) se hizo cargo de la administración del puerto de Isla Cristina. A finales del siglo XX se amplió la lonja y la parte del muelle Marina que aún no había sido ampliada hasta el puente Infanta Cristina.

Tras la aprobación del PGOU de 1987, se construye en la barriada de la Punta del Caimán un puerto deportivo con capacidad para 204 atraques y más de 50.000 m² de superficie.[93]

Finalmente, en 2007-2008 se amplió nuevamente el tramo en codo que separa ambos muelles. La superficie total del puerto supera los 640.000 m².

Núcleos menores

Pasando al desarrollo de los núcleos menores, cabe destacar la antigüedad de La Redondela, que tras el nacimiento de Isla Cristina tuvo un periodo de recesión hasta épocas recientes en las que se han desarrollado pequeñas urbanizaciones de casas unifamiliares y, aprovechando las antiguas instalaciones del ferrocarril, se ha construido una zona de pistas deportivas y vestuarios. En las inmediaciones de esta localidad se han encontrado restos fenicios y romanos aunque no existe ningún museo dedicado a su estudio. La construcción más antigua es la de estilo mudéjar, del siglo XV, en el ayuntamiento de esta entidad local.

A principios de 1990, en terrenos destinados a huertas que se inundaban en época de lluvias junto a las dunas entre Urbasur y La Antilla, la urbanización de Islantilla (ver también Turismo), aprovechando también una zona de barrancos y ramblas inmediatamente detrás de las huertas, se convirtió en el paradigma de urbanismo controlado, si bien el proyecto inicial ha sido modificado y actualmente se aparta en cierta medida de ese paradigma que pretendía ser. Su extensión en el municipio de Isla Cristina es de unos 2.000.000 km², comparable a la superficie del núcleo principal. El PGOU de 2007 proyecta una ampliación.

Otras urbanizaciones más antiguas como Urbasur en la costa y Las Palmeritas, Las Colinas y Monterreina, en el interior son los otros desarrollos urbanísticos de entre 1940 y 1980 que aglutinan entre todas una escasa población estable, inferior a los 250 habitantes. Montereina se considera suburbanizada siendo actualmente suelo no urbanizable ya que en su día no progresó como desarrollo urbanístico y ahora se intenta recuperar como suelo rústico.

Actualmente hay previsiones para ampliar aún más Islantilla y crear nuevos núcleos en la zona de El Empalme-El Marquesado (zona norte): zona empresarial-industrial, residencias vacacionales y campo de golf.

Fuente: Wikipedia