Alboraia / Alboraya Alboraya Escudo País España Com. Autónoma ...
Batalla del Ebro Parte de Guerra Civil Española Fecha 25 de julio-16 de noviembre ...
Valencia/València. Valencia Bandera Escudo Vista aérea Valencia ...
Hijo de un ebanista emigrante valenciano del pueblo de Alboraya, militante del Partido Federal y fundador del Sindicato Único de Elaborar Madera, Pons Prades nació en el barrio del Raval de Barcelona, poco antes del asesinato, casi debajo de su casa, del sindicalista Salvador Seguí, personalidad representativa del anarcosindicalismo barcelonés de principios del siglo XX, en el que su propia familia militaba. Su padre, una vez conocida por parte de la burguesía catalana su condición de sindicalista, perdió el negocio de ebanisteria y pasó a encargarse de la biblioteca de la Casa de Valencia en Barcelona donde simpatizó con Vicente Claver conocido Republicano Federalista e impulsor del día del Libro en la Festividad de Sant Jordi en España.
Su madre, Gloria Prades Núñez, también emigrante valenciana del pueblo de Almácera y militante del Partido Sindicalista, con la llegada de la Segunda República Española entró a entrar trabajar en el Palau de la Generalitat por la amistad que mantenía la familia con Martí Barrera (consejero en aquella época).
Ya desde muy joven, Pons fue alumno de la Escuela Racionalista Labor, que continuaba la filosofía de Francesc Ferrer i Guardia y cuyo director era Germinal Puig Elias. Allí asistió a las enseñanzas de Alberto Carsi, ingeniero y geólogo. Asistía también a las conferencias que se realizaban en el Asiátic. Su vocación era la enseñanza y para ello estudió en L'Escola del Treball ('Escuela del Trabajo' de la Escuela Industrial de Barcelona), aunque esta se vio frustrada por el estallido de la Guerra Civil.
Su padre se suicidó en 1936, su tío sin embargo, faísta convencido, llevó a hombros el féretro de Buenaventura Durruti por toda la llamada en la época, Vía Durruti, (la actual Vía Layetana o Vía Laietana en Ciutat Vella) en noviembre del mismo año 1936.
En 1937 se afilió como militante de la CNT y colaboró activamente en la colectivización del Consejo Económico de la Madera Socializada y otros locales como la Iglesia de Santa Madrona del barrio del Poble Sec.
Con 16 años se alistó en el Ejército Republicano falsificando su edad, logrando el título de sargento de ametralladoras, que recogió de manos del poeta Miguel Hernández, a la sazón comisario político de la 46ª División. Fue herido el 17 de marzo de 1938 en la defensa de Barcelona durante un bombardeo. Una vez recuperado de las graves heridas ingresó en la Quinta del Biberón donde conoce a Joan Llarch. Combatió posteriormente en la Batalla de Guadarrama, en la Batalla de Brunete y en la Batalla del Ebro con sólo 17 años.
Con la derrota de la República, participó en la posterior evacuación de heridos republicanos de hospitales desde Barcelona hasta la frontera con Francia; desde el 15 de diciembre de 1938 al 10 de febrero de 1939 consiguieron sacar del país a 10.300 heridos de guerra.
Con el corazón maltrecho, por el violento trallazo de su derrota, se vería entrar en Francia, en las más frías jornadas de invierno de 1938?1939, a unos hombres de pelo enmarañado, desaliñados, malolientes, con barbas de pordiosero, de carnes escurridas, con los uniformes salpicados de sangre y plomo y el mirar de visionarios... Eran los primeros ?los únicosque habían osado plantar cara al fascismo en Europa, con las armas en la mano. Eduardo Pons PradesEn 1939 se exilió en Francia siendo ingresado como herido en el hospital de Carcasona y posteriormente tomó contacto con el maquis francés y el ejército galo durante la Segunda Guerra Mundial, combatiendo contra los ejércitos alemanes nazis en el sector entre Bélgica y Luxemburgo. Después de la derrota del ejército francés, en 1942 tomó contacto con Manolo Huet, intentando salvar vidas de judíos y de aliados en territorio francés.
Ya integrado en el ejército de los Generales Leclerc y de Gaulle, interviene en la liberación del departamento francés del Aude.
Una vez acabada la Guerra, se instala en Francia, desde donde organiza dos viajes a España por encargo del Partido Sindicalista, en octubre de 1944 y diciembre de 1945. En un viaje posterior cuando se disponía a volver a Francia con un guía del grupo de Quico Sabaté, fue detenido el 5 de enero de 1946 en Puigcerdà, pero pudo fugarse tres semanas después gracias a un soborno al coronel que instruía su caso y huyó hacia Valencia donde tenía familiares hasta regresar de nuevo a Carcasona.
Continuó su labor de escritor y historiador, colaborando desde Francia en distintas publicaciones, como los Papeles de Son Armadans que editaba Cela.
Pudo por fin regresar a España en 1962, gracias a la amnistía concedida por Franco con motivo de la coronación del Papa Juan XXIII. Participó en la fundación de la editorial Alfaguara y se afilió al Sindicat de Periodistes de Catalunya, con los que siguió su incansable lucha por la libertad, dando a conocer en sus obras la vida y afanes de tantos combatientes españoles contra el nazismo y contra el franquismo, que habían sido olvidados al acabar la lucha. Colaboró también en diferentes publicaciones y periódicos como Historia y Vida, El Correo Catalán, Historia 16, Nueva Historia, El Periódico, Diari de Barcelona y El Correo de Andalucía, además de en revistas literarias como Insula, Letras y Índice de Artes y documentales ya fuera como guionista-documentalista o como actor, como en La guerrilla de la memoria.
Falleció en el Hospital de la Santa Creu i Sant Pau, de Barcelona, desde el que él mismo había recogido y evacuado a tantos heridos republicanos en los años 1938-1939, la noche del 27 al 28 de mayo del 2007, sin poder ver salir a la luz el último libro que había redactado, sobre aspectos políticos de la vida de Picasso.