Industria investigará el pozo de petróleo Castor por los seísmos en el Delta del Ebro

Un seísmo de 4.2 grados en la escala de Richter moviliza al Ministerio de Industria que enviará hoy a las instalaciones de Vinaròs un grupo de técnicos para examinar el almacén de gas y esclarecer el origen de los terremotos

castor petroleo
Maria Molina
2/10/2013

El Ministerio de Industria enviará hoy a Vinaròs (Castellón) un equipo de técnicos con el objetivo de examinar las instalaciones del proyecto Castor e investigar los pequeños seísmos registrados cerca de la planta marina en las últimas semanas.

Según el Instituto Geográfico Nacional (IGN), el movimiento sísmico más intenso se registró este martes con una relevancia de 4,2 grados en la escala de Richter, mientras que entre las 22.00 horas de ayer y las 7.00 de este miércoles se han confirmado 10 seísmos con una magnitud de entre 1,4 y 2,4 grados en la misma escala.

En la rueda de prensa celebrada ayer por los alcaldes de Vinaròs, Benicarló y Peñíscola, Juan Bautista Juan, regidor de Vinaròs, confirmó su petición al Ministerio de Industria de una valoración de “urgencia” y una explicación de los seísmos registrados en el golfo de Valencia.

El IGN está ultimando un informe en el que apunta a las instalaciones petrolíferas de Castor como posible foco de los más de 350 terremotos registrados desde el pasado 9 de septiembre en la zona. El proyecto Castor aprovecha un viejo pozo de petróleo situado a 1.750 metros de profundidad marina con el objetivo de almacenar y distribuir un tercio de la demanda de gas del Estado durante 50 días.

Aunque los estudios oficiales no han confirmado la relación de los movimientos sísmicos con la actividad realizada desde el proyecto Castor, el Ministerio de Industria ya ordenó el pasado 26 de septiembre el cese de las operaciones de inyección de gas.

Desde el Instituto Geográfico Nacional se insiste en la tranquilidad de la población ya que un terremoto de 4,2 grados no implica daños materiales ni personales. Sin embargo, los expertos no pueden confirmar cuándo finalizarán los movimientos sísmicos ni qué intensidad tendrán en caso de continuar.