Gandía Shore: Los celos, los besos y las caídas

La pasión entre Ylenia y Labrador explotó, pero en forma de gritos, insultos, persecuciones, lloros y caídas. Core le plantó un beso de tornillo a Abraham y el pretendiente de Arantxa se asustó al ver el ambiente de la casa. Clavelito, discreto en todo, intenta igualar las dos conquistas sexuales de Esteban

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Ana Bort
22/10/2012

Nadie se esperaba que fuera de otra manera. Tanta energía, tanta chulería y tanta inseguridad cubierta de un falso amor propio, todo sazonado con silicona, músculos y alcohol terminó explotando en el tercer episodio de Gandía Shore. Mientras que algunos de los concursantes de dejaban llevar por sus pasiones y sus instintos más primarios (gritos, forcejeos, empujones, besos, sexo), hubo unos pocos que se escandalizaron por lo ocurrido. Pero fueron los menos.

Los concursantes del reality más famoso de la televisión acudieron de fiesta a Bacarrá, la famosa discoteca de Gandía, en la que chicos y chicas comenzaron a ingerir alcohol en cantidades industriales. Labrador y Esteban, los dos musculitos tatuados oficiales de la casa, se pasaron todo el trayecto al club nocturno alabando a las mujeres de grandes pechos operados para disgusto de Ylenia, que cuenta con poco pecho y ha tenido ya roces amorosos con Labrador. La chica se sintió ofendida y vio con disgusto cómo Labrador se quitaba la camiseta y bailaba con todas las mujeres del local.

Por su parte, Abraham, el niño bueno, cada vez atrae a más mujeres de la casa. Primero fue Arantxa, que buscó de forma incansable sus besos y le manoseó la cara, para disgusto del coqueto chico. Le confesó su amor eterno en la discoteca, pero él le insistió que no que solo quería tenerla como amiga, que quería ver a ‘la reina de las tarimas’, como ella se define. Y la última en caer en sus redes ha sido Core, la otra malota de Gandía Shore, que ha confesado que prevé roces con Ylenia por su carácter y chulería.

Core, que entró en la casa con novio, anunció que ya no lo tenía cuando Abraham le dijo que quería algo con ella y esta, ni corta ni perezosa e inspirada por el alcohol, le plantó un beso de tornillo que casi le riza el pelo al pobre chico. A él esa actitud tan brusca no le gustó nada, sobre todo porque cada vez que una chica se le acercaba, Core aparecía para arrebatarle el teléfono de la chica y espantarla.

Cuando llegaron a la casa todo empeoró. Ylenia, que llevaba una borrachera antológica, había conseguido acercarse a Labrador durante la noche, pero subió demasiado el tono para el chico de Port de Sagunt, que terminó increpándole y pidiéndole de forma brusca que le dejara en paz. Y comenzó la batalla. Ella chilló, gritó, le persiguió, le intentó besar y finalmente cayó al suelo cual larga era tras tropezar en la zona de la piscina. Llegaron otra vez los lloros, las súplicas y de nuevo los gritos.

Toda esta situación sacó a Abraham de sus casillas, que pidió a sus compañeros que una situación así no se volviera a dar, por lo violento y desagradable que había sido y Core, que nadie sabe porqué se sintió aludida, gritó a Abraham. Mientras Arantxa, que intentaba olvidar su primer cuelgue por Abraham llevándose a otro chico a la casa, tuvo que decirle adiós porque el pobre pretendiente se asustó al ver tal situación. Ylenia, con las extensiones colgando y la cara embarrada de maquillaje, gritaba y perseguía a Labrador, que intentaba no golpear a nadie.

Por su parte, Clavelito, más discreto, intentó liarse con una chica pero no le terminó de convencer. Y Esteban, tira que tira, ya se ha acostado con dos jovencitas de la zona. Sin más. La tónica esperada.