Gandía Shore episodio 6: La desesperación, las broncas y el alcohol

En esta entrega, los chicos ya están hartos de bronca y jaleo y deciden salir dos noches separados de las chicas, aunque eso no les va a eximir de gritos y numeritos

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Ana Bort
19/11/2012

Si hay algo que llama la atención de los seis capítulos emitidos hasta ahora de Gandía Shore, el reality de MTV ambientado en la costa valenciana, es la desesperación. Solo quedan cinco entregas para acabar esta temporada y el verano de este grupo de jóvenes lleva inscrita esta palabra en el ADN de cada uno de los episodios. Ellas detrás de ellos, ellos hartos, ellos borrachos, ellas borrachas, ellos buscando guerra, ellas espantando a las otras… Todos desesperados, aunque sea por razones diferentes.

El anterior episodio acabó con Ylenia buscando a Core con un enfado volcánico porque según ella había estado tonteando con ‘su’ Labrador (ese hombre rapado que se pone laca al peinarse). En la sexta entrega, la de Benidorm continúa tildando a Core de falsa y ‘fresca’, por utilizar un insulto apto para todos los públicos, mientras la catalana llora, pero no por ver que su supuesta amiga la insulta, sino por su impotencia, ella preferiría darle dos ostias. Claramente.

Y no es la única. Labrador está hasta el moño (inexistente moño el suyo, por otra parte) de Ylenia. De sus gritos, de su carácter, de sus celos y de sus broncas. Llega a la conclusión por décima vez en seis episodios de que no la soporta y tras un baño común en el mar (reseñable el tanga de Abraham), quiere dar la relación por terminada, pero Ylenia vuelve a meterse en su cama.

Core, desmoralizada, llama a su familia para que la vayan a buscar por segunda vez en lo que llevamos de Gandía Shore y su padre (¿?) la convence de que se quede. Lo que haría cualquier padre caval, responsable y protector. La catalana se queda y hace las paces con Ylenia, una charla promovida por el protector Esteban.

Aunque el programa les tiene preparada otra actividad para ‘hacer familia’ y se los llevan a los karts, donde todos sacan su afán de superarse a sí mismos para ganar (ese espíritu que echamos de menos junto con un poco de amor propio para que sus relaciones pudieran ser emitidas en horario infantil), por la noche los chicos deciden salir separados de las chicas.

Están hartos de numeritos. Los chicos se deciden por Dolce Vita y Bacarrá, las chicas escogen Varadero y Eclipse. Pero como era de prever, las noches son muy diferentes. Labrador triunfa con una chica, el resto baila y se exhibe, se lo pasan bien. Ellas, por el contrario, tienen la cabeza puesta en la diversión de ellos, no en la suya propia y se marchan a casa.

Cuando las chicas llegan a casa se van al jacuzzi
, donde medio desnudas esperan al grupo de varones, que se sorprende ligeramente por el espectáculo. Cuando el silencio se adueña de la casa, Ylenia intenta de nuevo acostarse con Labrador. Sus ‘¿dónde vas, rata?’ mientras ella intenta besarle con desesperación serán recordados como uno de los momentos más humillantes del programa.

Las cosas cambian para las chicas al día siguiente, cuando en el chiringuito conocen a un grupo de italianos y les invitan a ir al jacuzzi. Ocasión perfecta para Ylenia, que se ha enterado que ‘su’ Labrador había triunfado la noche anterior y ha vuelto a montar un pollo.

Los italianos y las chicas de la casa se ven por la noche en Bacarrá, ya que otra vez los chicos han decidido salir en solitario. Allí, Core y Arantxa tienen un conflicto ya que les interesa el mismo italiano, pero al final se lían las dos con él, ¿para qué discutir? Cuando se los llevan a casa al terminar la fiesta los chicos ya duermen, así que Ylenia piensa que lo más conveniente es ir chillando por doquier para despertarlos y que vean que han llevado compañía a la casa.

Esto, como es natural, no hace gracia a los chicos. Este domingo a las 22:00 horas sabremos cómo acabó la noche.