El vídeo de una niña al sentir la lluvia por primera vez revoluciona Internet: Ver vídeo

El vídeo de esta niña invita a olvidarse un poco de los problemas e historias inservibles que pueblan nuestra cabeza y abandonarnos a las pequeñas cosas maravillosas de este mundo

el video de la nina sintiendo la lluvia por primera vez
Ana Bort
6/2/2014

El trabajo, el estrés, la ansiedad por no llegar a fin de mes, los problemas y discusiones en la familia o los estúpidos objetivos de principios de año muchas veces impiden que las personas se centren en lo que es de verdad importante.

Conectar con lo que de verdad hace vibrar a la gente y lo que la mantiene viva solo se consigue cuando todo está a punto de resquebrajarse, ya sea por un problema grave de salud o por una desgracia sentimental.

Es en ese momento cuando todo el mundo reflexiona y se da cuenta de que no importa perder los kilos marcados en el calendario o que estar todo el día enfadado porque el atasco de la mañana nos ha hecho llegar tarde al trabajo no deja de ser una anécdota.

Hay quien dice que cuando una persona se convierte en adulta se le olvida lo que es ser curioso, disfrutar de las pequeñas cosas y ser optimista para convertirse en un obseso por el trabajo o por ahorrar para pagar un nuevo smartphone.

No es que un adulto deba ser despreocupado, ni mucho menos. Lo que es malo para la salud es otorgarle importancia por ejemplo a una pequeña riña en el trabajo, a no encontrar los pantalones ideales para una fiesta o a no haber ligado en una discoteca durante el fin de semana.

Es por ello que son los niños los que mejor muestran cómo es el ser humano antes de corromperse por la estupidez de la vida diaria llena de quehaceres, urgencias y ansiedad. Son los niños quienes enseñan cómo los adultos también pueden disfrutar de un amanecer, de una buena comida o de los placeres de una siesta.

Kayden + Rain from Nicole Byon on Vimeo.

Para ilustrar este hecho nada mejor que uno de los vídeos que más están circulando por Internet estos días. Se trata de un vídeo grabado en California por el padre de una niña, Kayden, que ve y siente la lluvia por primera vez a sus quince meses de edad.

La niña sale sorprendida a la calle y sonriendo, loca de contenta, extiende los brazos al aire y se siente extasiada por el contacto de las pequeñas gotas de lluvia sobre su piel, su pelo y su pijama.

Es emocionante ver cómo los niños son capaces de descubrir la belleza y la sorpresa en algo tan cotidiano como es la lluvia, pero sin duda invita a olvidarse un poco de los problemas e historias inservibles que pueblan nuestra cabeza y abandonarnos a las pequeñas cosas maravillosas de este mundo.