El proyecto de vallar Tarongers para evitar los botellones sigue en marcha

Ayuntamiento y Universitat vuelven a negociar cerrar el recinto por las noches

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Andrea López
5/11/2014

A1-39306115.jpgLos jovenes valencianos deberán de buscar otros lugares para hacer botellón. Durante la pasada noche de Halloween volvieron a aparecer los problemas y las quejas vecinales como consecuencia del ruido producido por el botellón y la fiesta.

El proyecto para vallar el campus de Tarongers no es nuevo. Comenzó a estudiarse hace cuatro años, cuando se convirtió en el lugar habitual de reunión nocturna de muchos jóvenes universitarios. Entonces la policía aumentó su presencia en la zona y el proyecto quedó en el aire, aunque desde la Universitat querían que se produjera este vallado.

Ahora se vallarían otras zonas, que afectan al párking y varias zonas de descanso. La idea es vallar estas por las noches, mientras que durante el día el acceso sería libre. El objetivo es dar una buena imagen de la Universitat y reducir el consumo de alcohol entre los más jóvenes.

Quejas de otras zonas 

La reducción de gente en Tarongers se ha ido traduciendo en más quejas vecinales desde otros puntos de la ciudad, como la plaza del Cedro, la plaza de Honduras, la calle Polo y Peyrolón, Cruz Cubierta o el Barrio del Carmen. En el céntrico barrio llevan años luchando contra el ruido durante los fines de semana, ya que se trata de una zona acústicamente saturada y los vecinos no pueden descansar por las noches.