El fundador de Megaupload recibirá 4 millones de euros

Un tribunal neozelandés le ha concedido a Kim Dotcom esa cifra de sus bienes expropiados que utilizará para pagar las costas legales.

megaupload
Ximo Roselló
29/8/2012

Kim Dotcom no deja de ser noticia. Esta vez, un tribunal neozelandés ha concedido hoy al fundador de Megaupload el acceso a seis millones de dólares neozelandeses (4,8 millones de dólares o 3,8 millones de euros) de sus bienes expropiados.

Dotcom utilizará el dinero para pagar las costas legales, que ascienden a 3,6 millones de dólares neozelandeses (2,8 millones de dólares o 2,3 millones de euros), según su abogado. También tiene numerosos gastos familiares, incluido el alquiler de un millón de dólares neozelandeses (800.000 dólares o 600.000 euros) de la mansión de Auckland donde vive con su mujer y cinco hijos.

Dotcom, que se encuentra en espera del juicio de extradición a Estados Unidos por supuesta piratería informática, fue detenido el pasado enero junto a otros tres ejecutivos de Megaupload en su mansión de las afueras de la ciudad de Auckland, en el marco de una operación policial impulsada por EE UU y que incluyó el cierre del portal y otros arrestos en Europa.

El Alto Tribunal retrasó la decisión sobre su extradición hasta el próximo marzo, debido a la complejidad del caso.

El fundador del portal, también conocido como Kim Schmitz, ha seguido activo en las redes sociales, donde defiende su inocencia y mantiene informados sobre los pormenores del juicio y su vida a miles de seguidores, quienes no dejan de mandarle su apoyo.

Entre sus comentarios, ha anunciado el desarrollo de un interfaz de programación de aplicaciones, con servidores fuera de Estados Unidos, y un nuevo portal de descargas llamado ‘Megabox‘, en el que los artistas podrán vender su música directamente a los consumidores.

Por su parte, las autoridades estadounidenses atribuyen a Megaupload haber causado pérdidas por más de 500 millones de dólares (408 millones de euros) a la industria del cine y de la música al transgredir los derechos de autor y obtener con ello unos beneficios de 175 millones de dólares (142 millones de euros).