El delito por el crimen de las niñas de Alcàsser podría prescribir

Ayer se cumplieron 20 años de la desaparición de Toñi, Miriam y Desirée, de 14 y 15 años y el juez que lleva el caso ha dado un plazo de diez días a las partes para que se pronuncien sobre la hipotética prescripción del delito cometido por Antonio Anglés.

victimas alcasser
Ximo Roselló
14/11/2012

El pasado 13 de noviembre de 2012 se cumplieron 20 años de la desaparición de las niñas de Alcàsser, de edades comprendidas entre los 14 y 15 años. Desde aquel día a esta parte, todavía no se sabe nada de Antonio Anglés, considerado el autor material del triple crimen y, en pocos días, su delito podría prescribir.

De momento, el titular del Juzgado de Primera Instancia e Instrucción Número 6 de Alzira ha pedido a las partes personadas en la causa por la muerte de Toñi, Miriam y Desirée que se pronuncien sobre la hipotética prescripción del delito.

Sobre esto, el juez expone que, “visto el estado de las actuaciones”, se dé traslado al Ministerio Fiscal y a las partes personadas a fin de que aleguen “lo que a su derecho convenga a efectos de la posible prescripción de las supuestas infracciones penales investigadas en la presente instrucción, a la vista de la fecha de comisión de las mismas”.

De este modo, según fuentes del Tribunal Superior de Justicia, el fiscal y el juez deben recabar la jurisprudencia para determinar el momento “jurídicamente indiscutible” a partir del cual prescribe el delito: si fue cuando desaparecieron las niñas, cuando fueron encontrados los cadáveres o incluso cuando se produjeron las detenciones.

Dos décadas han pasado ya desde aquel día en que las menores Toñi, Miriam y Desirée, de entre 14 y 15 años, se dirigían una noche a la discoteca Coolor, de Picassent, desde el pueblo vecino, Alcàsser.

Tres kilómetros de distancia que prefirieron recorrer haciendo autostop con la mala fortuna de encontrarse con Miquel Ricart y Antonio Anglés. El 13 de noviembre de 1992 fue el último día en que fueron vistas las tres menores. Desde entonces se inició una búsqueda que terminó el 27 de enero de 1993 cuando un agricultor de la zona encontró los tres cuerpos sin vida semienterrados.

La autopsia reveló que, desgraciadamente, las tres jóvenes habían sido torturadas y violadas antes de ser asesinadas de un disparo en la cabeza. Inmediatamente, el hermano de Anglés, Eduard, fue detenido pero puesto en libertad a los pocos días. Por su parte, Miquel Ricart, al que también detuvieron, confesó el crimen y ahora cumple una pena de 170 años de cárcel.

Sin embargo, el considerado el autor material del triple crimen, Antonio Anglés, que había burlado un permiso de libertad de la cárcel de Picassent, logró huir y borrar su huella durante los 20 años que está durando este infierno.

Un caso terrorífico y desgarrador que conmocionó a toda España, por el cual muchos medios nacionales se desplazaron hacia Alcàsser para montar sus platós y pelear por la audiencia mientras los vecinos y familiares de las víctimas sufrían la tragedia. Para muchos analistas, el inicio de la telebasura. Para los allegados de Toñi, Miriam y Desirée, una fecha de la que jamás podrán desprenderse.