El comedor social de la Malvarrosa está desbordado

El cierre por vacaciones de los comedores sociales de Literato Azorín y Abejuela hace que sean cientos de pensionistas y personas que viven sin recursos los que abarroten el centro de la Malvarrosa, que llega a servir hasta 140 raciones diarias de comida. El calor, el hambre y la necesidad se juntan en este comedor […]

neivamara
13/8/2010

El cierre por vacaciones de los comedores sociales de Literato Azorín y Abejuela hace que sean cientos de pensionistas y personas que viven sin recursos los que abarroten el centro de la Malvarrosa, que llega a servir hasta 140 raciones diarias de comida.

El calor, el hambre y la necesidad se juntan en este comedor que atienden siete trabajadores y que depende de la Conselleria de Bienestar Social.

Trajín en la cocina para preparar más raciones, limpiar los platos de los que ya han comido, ubicar a los que van entrando, etc.

Algunos de los que acuden tiene unos ingresos de 150 euros al mes, como Ángela, que es una de las afortunadas que come en el centro y se lleva una bolsa de alimentos.

Otras, como Antonia, se guardan parte de su ración para los hijos y nietos, pues su pensión de 400 euros es insuficiente y en ocasiones la voluntad de madre le hace querer ayudar a sus siete hijos con ese dinero.

La crisis hace que centros como este o la Casa de la Caridad no dejen de trabajar ni siquiera en agosto, pues la necesidad no entiende de vacaciones.