El aeropuerto de Castellón podría tener una oferta de 200 millones de euros

Así lo ha anunciado Carlos Fabra. Esto supondría que para verano ya habría aviones en activo. No obstante, desde Compromís afirman que no tienen ninguna “credibilidad”

aeropuerto castellon
Ximo Roselló
10/1/2013

El aeropuerto de Castellón podría tener una novia. Carlos Fabra anunció ayer que una empresa, de la cual no se ha desvelado el nombre, podría dar 200 millones de euros por la base de Vilanova. Fabra asegura haber comunicado ya la propuesta recibida al presidente de la Generalitat, Alberto Fabra.

Según el periódico ABC.es, el consorcio empresarial sería de origen libio y la oferta consiste en “más de cien millones para adquirir el aeropuerto de Castellón y otros cien para realzar obras en la zona industrial y franca con el objertivo de explotar la infraestructura el próximo mes de junio”.

De momento, el recinto es un 98% propiedad de la Generalitat Valenciana y un 2% de la Diputación de Castellón a través de la firma pública Aerocas y se invirtieron 138 millones de euros en su construcción, de acuerdo con el último informe de la Sindicatura de Cuentas de la Comunidad Valenciana. A esta cifra hay que sumar los costes de mantenimiento, publicidad (solo en 2011 se destinaron 4,8 millones a dicha partida), terrenos, arrendamientos y cánones, que sitúan el precio final por encima de los 150 millones.

No obstante, a pesar de esta noticia hay quienes no se lo terminan de creer. Para Carlos Mulet, coordinador de Iniciativa en las comarcas de Castellón y cooportavoz provincial de Compromís, cree que no “tiene ninguna credibilidad” el anuncio hecho por el presidente de Aerocas, Carlos Fabra.

Para Mulet, “todo esto pareció más ganas de humillar públicamente al consejero de Economía, que acudió a Castelló sin, en teoría, saber nada de esta noticia y poco más que se enteró por la prensa, como si se tratara de un acto de autoafirmación de Fabra, tan cuestionado por estar al frente de esta sociedad pública a pesar de haber llevado el proyecto al más estrepitoso fracaso”.