Doña Letizia celebra su 40 cumpleaños

La Princesa de Asturias celebra su aniversario distribuyendo una sesión de fotos personal y familiar que hace reflexionar sobre su papel en la Casa Real y sus constantes cambios de carácter e imagen en estos ocho años

Letizia cumple 40 anyos
Ana Bort
15/9/2012

En el cuarenta aniversario de Doña Letizia, esposa al heredero de la Corona y madre de una posible reina de España dentro de unas decenas de años, medios de comunicación generalistas y del corazón han retratado a la mujer que revolucionó a la monarquía de este país por su frescura y naturalidad y que ahora parece un miembro más de la Familia Real, abotargada y callada, hierática, operada y delgada.

En una soprendente (por lo poco habitual) sesión de fotos publicada por su cumpleaños, la vemos jovial, cercana, como una modelo en un editorial internacional, rodeada de su familia y jugando con sus hijas.

Poco queda ya de la periodista habladora y algo más rellenita que hizo callar al Príncipe durante su pedida de mano (eterna anécdota) y tras estos ocho años siendo Princesa de Asturias muchos cambios, no siempre positivos, se han dado en la forma de ser de Doña Letizia.

La Casa Real, consciente de el deterioro de su imagen, ha querido dar mayor visibilidad a la continuidad de la monarquía y por ello Doña Letizia aparece cada vez más en la agenda de la monarquía, en diversos actos, en contacto con la gente, en viajes oficiales y demás recepciones.

Sin duda, uno de los aspectos más llamativos es su cambio de imagen a través del quirófano. Aunque la única operación confirmada por la Casa Real es la de la corrección de su tabique nasal, las firmas más respetadas y cercanas a la monarquía afirman que se ha modificado el mentón, los pómulos y se ha realizado tratamientos que afinan y resaltan sus facciones, como evidencia el gran arco de sus cejas que antes no poseía.

Su imagen ha dado mil vueltas para desconcierto de las revistas de corazón, que querían convertirla en un icono del estilo y a ella le faltaba lo más importante, tener un estilo continuado y propio
. Sus contínuos cambios de pelo, su afición por los tacones imposibles y su ida a y vuelta a estilos retros y atrevidos, pasando por colores brillantes, oscuros, drapeados, estampados setenteros y una cierta fijación por el encaje han llevado perdidos a los estilistas del corazón.

Ocho años después de ocupar un sitio en la monarquía española, Letizia empieza a saber lo que quiere. Se centra en sus actos oficiales pero lo más importante son sus hijas, Leonor y Sofía y a ellas dedica sus mejores horas. Cumple 40 años en un momento difícil para España pero sabe que su trabajo como consorte de Felipe aún no ha llegado a su momento cumbre y que quizás, cuando este llegue, se parezca más a la Reina Sofía que nunca, modelo que hace ocho años dijo querer seguir.