Cosas que hacer en la ciudad en verano: Planes e ideas para no aburrirse sin vacaciones

Visitar museos, buscar las terrazas más frescas de la ciudad, hacer un picnic improvisado en un parque o una pequeña escapada a los alrededores; aburrirse en la ciudad es solo una opción

planes para hacer en la ciudad en verano
Ana Bort
10/8/2013

Mientras muchas personas han hecho las maletas y se han alejado de la ciudad hacia sus destinos vacacionales, hay muchos otros que no han tenido esa suerte y tienen que permanecer en sus casas por no disponer o del tiempo o del dinero para escapar de su vivienda habitual.

Pero ello no quiere decir que se tengan que quedar sin verano. He aquí una serie de propuestas para todos aquellos que vayan a quedarse en las ciudades durante el mes de agosto.

– Como habrán podido observar, las calles están más vacías y hay menos tráfico. Eso se traduce en que cualquiera de sus desplazamientos será más rápido y con menos molestias por parte de otros conductores, así que es buen momento para aprovechar y visitar algún sitio en la otra punta de la ciudad que antes le diera pereza por la lejanía y por el tiempo que tendría que emplear en acudir.

– Las ciudades también se abren al buen tiempo, por lo que es recomendable buscar por Internet qué terrazas o lugares con vistas abren en verano para disfrutar del aire libre y de una copa fresca en la mano.

Los museos, según el día, también están más despoblados durante estas fechas. No está de más aprovechar algún sábado por la mañana para acudir a un museo de su ciudad, porque seguro que aún le quedan algunos por visitar mientras cuando acude a otra ciudad los ha visto todos ya.

– No todas las ciudades disponen de la misma cantidad de parques, pero sin duda todas disponen de buenas posibilidades para pasar un rato al aire libre. Escoja la hora menos cálida, a ser posible sin sol e improvise con unas cervezas y algunas tapas para picar un aperitivo al lado de un árbol, rodeado de un espacio verde.

– Un paseo nocturno puede ser más agradable si cabe si las calles están desiertas en verano. Aproveche para contemplar las avenidas más concurridas, cómo cambian cuando el sol se marcha, el tráfico se calma y el sol no aprieta.

– No todo queda en la ciudad. Seguro que en los alrededores de la localidad en la que vive hay algún rincón digno de visitar a lo que puede dedicar una mañana de domingo. Una pequeña excursión siempre anima y ayuda a afrontar el hecho de que no podemos alejarnos mucho de la ciudad.