Consejos para tomar el sol: Cómo ponerse moreno y cuidar la piel en verano

El verano está cada vez más cerca y las playas y terrazas empiezan a llenarse de gente con ganas de tomar el sol y lucir un buen bronceado. Y, aunque creemos que nos protegemos bien de los rayos del sol, a veces no lo hacemos.

tomar sol en verano
Ximo Roselló
2/6/2013

El verano está cada vez más cerca y las playas y terrazas empiezan a llenarse de gente con ganas de tomar el sol y lucir un buen bronceado. Y, aunque creemos que nos protegemos bien de los rayos del sol, no lo hacemos.

Algunos de nosotros no somos conscientes de los peligros que se esconden por tomar el sol a la ligera, cuando incluso podemos llegar a padecer cáncer de piel.

Consejos para tomar el sol, cómo ponerse moreno en verano
Para ponerse moreno no se necesita estar debajo del sol las 24 horas del día, tan solo un poco de constancia y paciencia. Entre los consejos que te proponemos para conseguir un buen bronceado está, por supuesto, ponerse crema solar.

Pero no lo hagas nada más llegues a la playa o a la piscina. Surte mayor efecto si lo hacemos diez o veinte minutos antes de salir de casa. Y, una vez estemos tomando el sol, es conveniente ponerse crema solar cada media hora, dependiendo del factor de nuestra crema. Si es mayor de 40 o 50, podemos estar hasta un poco menos de una hora sin volver a embadurnarnos. A medida que el bronceado va apareciendo, la piel se vuelve más fuerte contra los rayos solares.

Evita tomar el sol entre las 12 del mediodía y las tres de la tarde. No por ser más peligroso te pondrás más moreno. Tampoco infravalores los primeros rayos del día y los días nublados. Aunque no lo parezca, ese sol también ataca a nuestra piel.

Para los bebés es aconsejable que no tomen el sol en su primer año de vida y a partir de los seis meses ya se les aplique crema solar.

Acuérdate de protegerte otras partes del cuerpo. El sol no solo da en la espalda, hombros y pecho. Los pies o las orejas también reciben los rayos solares y pocas veces los cubrimos con crema.

Conveniente usar gafas de sol para protegernos de los daños oculares y alternar sol con sombra.

Además de todo esto es importantísimo beber mucho líquido, sobre todo agua, para mantener la piel hidratada (dos litros al día).

El agua también ayuda a la hora de ducharnos. Conviene hacerlo con agua fría o tibia porque en verano además de refrescarnos estaremos ayudando al cuerpo a no perder el aceite natural de la piel, algo que se consigue con los baños calientes.

Aplicarse crema hidratante en la cara y protector labial antes de salir de casa y no aplicarse mucho jabón en la cara y cuello es otro de los consejos estivales. La crema es mejor aplicarla cuando el cuerpo aún está húmedo después de la ducha.

Del mismo modo, las manos también necesitan protección y el agua caliente les afecta por igual. Así que es mejor utiizar guantes de goma para lavar los platos, por ejemplo.

Vitaminas para cuidar tu piel en verano
Tomar vitaminas ayudan para cuidar la piel en verano y evitar que se reseque o pierda nutrientes.

La Vitamina A tiene un efecto protector antioxidante. Es necesario comer en abundancia frutas con colores brillantes y verduras como las zanahorias, así como tomates y pimientos rojos.

Con la Vitamina B la piel se mantiene más sana. Comidas como semillas, frutos secos, legumbres, productos lácteos, huevos, verduras de hoja e hígado.

La Vitamina C es esencial para la reparación de la piel, con la ayuda de fruta y verduras.

Mediante la Vitamina E conseguimos una protección antioxidante gracias a los cereales, aceites vegetales, nueces y almendras.

El Selenio trabaja con las vitaminas C y E ayudando a mantener la piel fuerte y sana, necesario en época de verano. Nueces de Brasil, melazas, almejas, anacardos, hígado, champiñones y pollo.

Con Zinc (sardinas, el marisco, carne de vaca, queso, frutos secos, huevos, pollo y todo tipo de cereales) ayudamos al crecimiento y la reparación, fomentando una tez más clara.