Consejos para cuidar la piel este verano

Con la llegada del verano una de las cosas que más apetece es refrescarse y tomar el sol tumbado en la arena. Pero exponerse de forma excesiva bajo los rayos del sol puede producir enfermedades de piel. Desde GenteValencia te damos algunos consejos para broncearse y mejorar el cuidado de la piel.

mujer tomando sol
Ximo Roselló
12/7/2012

Al verano siempre le acompañan la llegada del buen tiempo, los helados, las ganas de darse un chapuzón y, sobre todo, las ansias por tomar el sol y lucir un bonito bronceado.

Es cierto que el morenito nos queda mejor a todos y aunque la luz solar es importante para la formación de vitamina D, con la que se asimila el calcio en la alimentación, pero un exceso de sol puede ser perjudicial para la salud.

El cáncer de piel es uno de los más comunes y por ello es conveniente tomar serias precauciones, sobre todo cuando se trata de los primeros rayos que vamos a tomar.

Vitaminas para cuidar tu piel en verano

La Vitamina A tiene un efecto protector antioxidante. Es necesario comer en abundancia frutas con colores brillantes y verduras como las zanahorias, así como tomates y pimientos rojos.

La Vitamina B ayuda a mantener una piel sana. Comidas como semillas, frutos secos, legumbres, productos lácteos, huevos, verduras de hoja e hígado.

La Vitamina C es esencial para la reparación de la piel, con la ayuda de fruta y verduras.

La protección antioxidante se consigue con la Vitamina E cuando se comen toda clase de cereales, aceites vegetales, nueces y almendras.

El Selenio trabaja con las vitaminas C y E ayudando a mantener la piel fuerte y sana, necesario en época de verano. Importante para ello las nueces de Brasil, melazas, almejas, anacardos, hígado, champiñones y pollo.

En Zinc se encuentra en las sardinas, el marisco, carne de vaca, queso, frutos secos, huevos, pollo y todo tipo de cereales. Es también fundamental para el crecimiento y la reparación, fomentando una tez más clara.

Además de todo esto es importantísimo beber mucho líquido, sobre todo agua, para mantener la piel hidratada (dos litros al día).

Cómo proteger la piel en verano

La humedad de la piel se pierde con más vecelocidad en verano, por lo que un spray pulverizador de agua es fundamental.

La crema solar es imprescindible en los días de playa. Las primeras jornadas en las que vayamos a tomar el sol es mucho más aconsejable que el factor protector de la crema sea más fuerte. A medida que nuestra piel se defienda mejor del sol podremos bajar el factor.

Las horas comprendidas entre las 13.00 horas y las 15.00 horas son las más críticas para broncearse y donde el sol afecta a nuestra piel con más fuerza y, por ende, con más peligro.

Para los bebés es aconsejable que no tomen el sol en su primer año de vida y a partir de los seis meses ya se les aplique crema solar.

Ducharnos con agua fría o tíbia. En verano apetecen más este tipo de remojones, así que, además de refrescarnos estaremos ayudando al cuerpo a no perder el aceite natural de la piel, algo que se consigue con los baños calientes.

Aplicarse crema hidratante en la cara y protector labial antes de salir de casa y no aplicarse mucho jabón en la cara y cuello es otro de los consejos estivales. La crema es mejor aplicarla cuando el cuerpo aún está húmedo después de la ducha.

Del mismo modo, las manos también necesitan protección y el agua caliente les afecta por igual. Así que es mejor utiizar guantes de goma para lavar los platos, por ejemplo.

El Verano y la psoriasis

La psoriasis afecta, aproximadamente, entre el 2% y 4% de la población. Esta enfermedad se da en hombres y mujeres por igual. Además, puede manifestarse en cualquier edad, aunque por lo general suele aparecer entre los 30-50 años. A pesar de no ser muy perjudicial, los enfermos de psoriasis pueden tener una mayor prevalencia de diabetes, artritis psoriásica, riesgo cardiovascular y depresión.

El tipo de psoriasis más común es la Psoriasis en placas. Se caracteriza por la aparición de placas rojizas cubiertas con escamas de color blanco plateado. Puede aparecer en cualquier zona de la piel, aunque los lugares más comunes son las rodillas, los codos y el cuero cabelludo.

Los resultados de los estudios sugieren que puede estar causada por un problema del sistema inmunitario en el que se produce una división celular muy acelerada (de 3 a 6 días en lugar de cada mes) en la piel y alteración inmunológica.

De este modo, se forman células de debajo de la superficie que se unen hasta crear lesiones sensibles y rojas en varias zonas del cuerpo que pueden sangrar.

Algunos factores que pueden desencadenar la aparición de nuevos brotes son medicaciones, infecciones bacterianas o víricas, consumo excesivo de alcohol, obesidad, estrés, climas fríos, rascado o fricción frecuentes de la piel.

Si crees que tu piel tiende a tener psoriasis, el clima del verano puede ayudarte a mejorar. Un consumo moderado de sol, el agua del mar y el menor sometimiento al estrés cotidiano puede contribuir a una mejora de tu piel y propiciar que aparezcan menos brotes.

Además, existen varios productos que ayudan a llevar con más eficacia los problemas que produce la psoriasis como los Blue Cap, entre otros.