Cómo evitar los mareos y las enfermedades en los aviones

Consejos para evitar que un trayecto en avión nos estropee el principio de un viaje.

como evitar marearse en los aviones
José Ferrando
7/12/2013

Ahora que se acercan las navidades mucha gente se irá de viaje, y muchos temen que se les revuelva el estómago al coger un avión.

¿Pero por qué nos ponemos enfermos en los aviones? Aunque muchas personas hablarán del movimiento del avión y de la impresión del momento en el que el avión se despega del suelo, otras dirán que el mareo lo provoca el simple pensamiento de saber que se está a miles de metros de altura, o que hay personas que notan que el avión está viajando a una velocidad enorme.

La realidad es que hay unos cuantos factores más que pueden influirnos a la hora de sentir náuseas dentro de un avión, y que están menos relacionadas con estos aspectos que acabamos de comentar:

1. Aire recirculado.
No, no es el aire. El aire que circula por dentro de la cabina entra desde el exterior, donde unos filtros especiales del avión captan aire, lo filtran eliminando el 97% de sus bacterias y lo introducen dentro de la cabina. Sí, respiramos parte del aire “utilizado” por nuestros compañeros de cabina, pero la renovación de aire es mayor que en cualquier habitación normal en la que nos encontremos, incluida la oficina o el comedor de nuestra casa. Sin embargo, este aire es muy seco, y la sequedad nasal y de mucosas sí que puede entorpecer la labor de filtrado de bacterias, favoreciendo que podamos coger un virus.

2. Bichos y bacterias.
El asiento es el lugar más probable donde podremos pillar una infección en un avión. La limpieza del aire no está en entredicho, pero es probable que las superficies de los asientos no estén del todo limpias, especialmente si nuestro vuelo es a última hora de la tarde. Sin embargo, los expertos aseguran que no hay una especial concentración de bacterias, y que la posibilidad de enfermar en un avión por la suciedad del asiento es la misma que viajando en autobús.

3. Asiento de pasillo.
Los asientos de pasillo son los que tienen mayor posibilidad de que sean tocados o estén cerca de otras personas del vuelo, y por lo tanto tienen una mayor posibilidad de ser contaminados.

4. Servicios.
Sin embargo este es el lugar donde más posible es pillar una infección: el servicio. El avión medio tiene un cuarto de baño por cada 50 o 75 personas, en aviones que tienen cientos de pasajeros a lo largo del día. A pesar de la limpieza, un baño de avión tiene mayores bacterias que un baño público, por lo que será mejor evitarlos.

5. Mesita desplegable.
Las mesitas desplegables y los reposabrazos son los sitios donde mayor concentración de bacterias hay en un avión, después del cuarto de baño. Los expertos recomiendan cubrir las heridas abiertas antes de un vuelo, asegurarse de lavarse las manos antes de comer, o incluso después de estar en contacto con áreas susceptibles de haber sido muy “tocadas”.