Cómo afectan los medicamentos si se mezclan con alcohol: En qué casos hay que evitar el consumo

Aquellas personas que toman medicación para la diabetes, la tensión, el colesterol o la depresión deben tener especial cuidado ya que la mezcla de ambas cosas suele tener efectos secundarios negativos para la salud

consumo alchol
Ana Bort
7/12/2013

Ingerir alcohol, ya sea cerveza, vino o un combinado es algo muy bien visto en la cultura mediterránea y sobre todo en días de fiesta, en las que los brindis y las cenas especiales suelen estar regadas por mucho alcohol.

Quien no está acostumbrado a beber debe tomar precauciones para que no le siente mal y sobre todo, evitar la conducción. Pero aquellas personas que además toman medicación deben tener especial cuidado ya que la mezcla de ambas cosas suele tener efectos secundarios negativos para la salud.

Aquellas personas que toman antidepresivos deben tener especial cuidado, ya que estos afectan al sistema nervioso central y si se combinan con la bebida pueden producir somnolencia, falta de coordinación y de respuesta ante los estímulos. De ninguna manera debe conducirse si se toman este tipo de pastillas y se ha bebido.

Los problemas de insomnio y el alcohol, aunque no lo parezca, no se llevan bien, por lo que si se tienen ciertas dificultades para dormir y se toman pastillas para ello, es mejor no beber al menos seis horas antes de entrar en la cama.

Los analgésicos como paracetamol, aspirina o ibuprofeno y el consumo puntual de alcohol no tienen porqué tener efectos secundarios, aunque es posible que se intensifique su efecto. Eso sí, de forma puntual. Si se hace en varias ocasiones se puede dañar el hígado y el estómago de forma grave.

Quien padece diabetes conoce los problemas que el alcohol le puede provocar. Este tipo de bebida hace bajar los niveles de azúcar en sangre tanto un rato después de la ingesta como horas más tarde, por lo que hay que intentar beber solo mientras se come para controlar los niveles de azúcar en sangre.

Las personas que toman medicamentos para la tensión deben evitar el consumo de alcohol ya que provoca que disminuya el efecto de los mismos, con el peligro que esto conlleva.

El hígado también puede resultar dañado si aquellos que se medican para controlar sus niveles de colesterol ingieren demasiado alcohol, por lo que hay que moderar el consumo.