Breaking Bad vuelve con más fuerza a la AMC en su última temporada

Ayer se estrenó en Estados Unidos la primera entrega de la última temporada de Breaking Bad. En España podremos verla a través de los canales Yomvi y Paramount Comedy.

Breaking Bad
Angela De la Vega
12/8/2013

En la madrugada de este lunes se ha estrenado el primer capítulo de la sexta entrega, o quinta B, de la galardonada Breaking Bad. A los adictos al cristal azul, metafóricamente, nos esperan ocho capítulos llenos de montañas rusas emocionales en los que seguro que hay más de un sobresalto.

Es el comienzo de un fin que muchos llevábamos queriendo ver si bien la serie no debería acabar nunca. Pero como ya dijo Baltasar Gracián una vez que “lo bueno si breve…”.

Y es que, en opinión de muchos, Breaking Bad debería haber terminado, casi, en la épica imagen en la que Gus Fring aparece, aparentemente ileso y para decepción de muchos, en una habitación en una residencia de ancianos tras una explosión monumental después de lo cual la cámara gira y muestra el cráneo medio despellejado de uno de los mejores personajes de esta serie.

Según Vince Gilligan, creador de este monumento a la química, a la humanidad y a la superación personal, Walter White se enfrentará a muchas cosas nuevas a lo largo de esta última temporada culminando, en cierto modo, en un final que supone una pequeña victoria para su protagonista.

Encerrado en una situación en la que muchos no querríamos vernos pues se le diagnostica un cáncer con pocas posibilidades de supervivencia, White decide hacer uso de sus mejores armas para dar a su familia un futuro más feliz y libre de preocupaciones tras su posible muerte.

Desesperado, este personaje de carácter débil cuasi pusilánime, Walter White es un químico que decide ganar un extra cocinando la metanfetamina más pura del mercado.

Su gran éxito en el mercado de las drogas lo encaminan por tortuosos y oscuros lugares, sitios en los que nadie querría mirar, y lo convierten en una suerte de Scarface implacable y frío capaz de asesinar fríamente y encubrir sus huellas a cualquier precio.

Esta transformación tiene lugar ante los ojos de su ayudante, Jesse Pinkman. Este joven, encarnado por Aaron Paul, es un chico perdido adicto a todo tipo de drogas y que intenta cocinar meta por su cuenta y riesgo.

De gran corazón, Jesse observa cómo el que fuera su mentor en el arte de ‘cocinar’ pasa de ser su aburrido y normal profesor de química del instituto a alguien a quien temer.

En palabras del actor que interpreta a Hank, Dean Norris, “estos últimos ocho capítulos son, probablemente, los mejores de toda la serie. Y eso es decir mucho, ya que es una gran serie”.