Bankia le da al Valencia dos días para pagar la deuda de 4.8 millones de euros

En caso de impago, la entidad financiera comenzaría acciones judiciales sobre el club y solicitaría el pago de los 81 millones restantes del préstamo.

valencia
Rodrigo Cortiña
28/8/2013

Bankia ha enviado un requerimiento de pago a la Fundación VCF y a la Generalitat Valenciana para cobrar “en dos días” un total de 4,8 millones de euros en concepto de intereses por un préstamo concedido en 2008 por Bancaja para adquirir las acciones necesarias para que la Fundación pudiera ser el socio mayoritario del Valencia.

Según ha informado fuentes de la entidad financiera, el Valencia ha abonado ya 1,3 millones de euros correspondientes al pago que vencía ayer.

A falta de cobrar el monto restante, Bankia no se detendrá a negociar el estado de la deuda y dará a la entidad un plazo “de dos días para el pago de los 4,8 millones”.

El requerimiento va acompañado de posibles acciones que podría realizar Bankia en caso de impago, que ser recogerían en la siguiente frase: “transcurrido este plazo, si no se efectúa el pago, se procederá a realizar las reclamaciones judiciales pertinentes en defensa de los intereses de Bankia, así como a requerir los 81 millones”, el monto total del crédito firmado.

El pasado febrero, la Generalitat Valenciana salió de avalista del club pagando los 4,8 millones por el anterior vencimiento de intereses, aunque el acuerdo actualmente no está en vigor debido a decisiones judiciales.

Juan Carlos Moragues, conseller de Hacienda y Administración Pública, indicó que “el primero al que se tiene que dirigir la acción de cobro es a la fundación, que es el deudor principal”, y recordó que existe “un pronunciamiento judicial que está ejecutado aunque está recurrido -por Bankia-, pero que se ha pedido como medida cautelar la ejecución y se ha ejecutado, donde dice que no ha lugar a ese aval”.

Actualmente, el Valencia CF presenta un deterioro en cuentas bastante notable: debe 360 millones de euros, de los cuales 244 se los debe a los bancos y actualmente cuenta con dos estadios, uno de ellos sin acabar debido a la imposibilidad de pagarle a los contratistas y a la baja del precio de los inmuebles en la avenida Aragón, que propició que el actual Mestalla no fuera vendido.