Baltasar Garzón, por los “derechos de Julian Assange y de Wikileaks”

El fundador de esta plataforma ha dado instrucciones al exmagistrado para que inicie las acciones legales y pide al presidente Obama que deje la persecución de la caza de brujas.

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Ximo Roselló
20/8/2012

Baltasar Garzón ya ha recibido las instrucciones de Julian Assange para que inicie las acciones legales que considere necesarias para reclamar “sus derechos y los de Wikileaks” que, según el exmagistrado, están siendo violentados tanto en los aspectos “legales como financieros”.

Garzón ha solicitado a Reino Unido la concesión de un salvoconducto para que el fundador de Wikileaks pueda abandonar el país tras la decisión “independiente y soberana” de Ecuador. El exjuez español ha aclarado que su cliente no pretende evadir la Justicia en Suecia, pero las autoridades no le han brindado las “garantías mínimas”.

En declaraciones de Garzón, el abogado explicó que su cliente “está dispuesto a responder ante la Justicia, pero con las garantías mínimas que tiene cualquier ciudadano”.
Por su parte, en la comparecencia de Julian Assange de ayer desde el balcón de la Embajada de Ecuador, el fundador de Wikileaks pidió al presidente Obama que hiciera lo correcto y que pusiera fin a “la caza de brujas” contra su plataforma.

El fundador de esta plataforma, responsable de la difusión de miles de cables diplomáticos y militares de Estados Unidos, no traspasó en ningún momento la delimitación del recinto de la legación, por miedo a ser detenido por miembros del desmesurado despliegue policial que acompañó su primera comparecencia pública desde que optó por refugiarse en la sede.

Para Assange, derechos tan importantes e impriscindibles como la libertad de expresión, se están violando de manera desmesuradas. Mientras Wikileaks, continuaba Assange, esté bajo amenaza,1 “también los estarán la libertad de expresión y la salud de todas nuestras sociedades”.

Imputado por delitos sexuales
Assange lleva ya dos meses viviendo en la Embajada de Ecuador, en la capital británica, como refugio para evitar ser extraditado a Suecia, donde está siendo investigado por presuntos delitos sexuales.

Al encerrarse en la legación, violó su libertad condicional y, por tanto, podría ser detenido si abandona la Embajada. Pese a que Ecuador le concedió el jueves “asilo diplomático”, Reino Unido se ha negado a firmar el salvoconducto que habría permitido a Assange llegar hasta el aeropuerto y abandonar el país.