Adelgazar tras el verano: Pautas, claves y consejos para tener un peso saludable

Madridya.es te cuenta las mejores formas de cambiar tus hábitos de vida por otros más saludables y así poder dejar atrás los kilos de más que deja el verano.

adelgazar
Mireya Lázaro
31/8/2013

Ya se sabe que el verano es sinónimo de excesos, comer por ahí, salir a tomar algo, hacer el aperitivo al fresquito, los sabrosos y poco saludables helados, etc.

Por eso muchos le dan la bienvenida al otoño con algunos kilos de más, por lo que hay que volver a la rutina en todos los aspectos, incluso en el físico.

Y es que la clave no es hacer una dieta puntual que nos rebaje el peso de forma rápida, sino cambiar los hábitos de vida en relación a la alimentación y la actividad física.

Dede Madridya.es te damos una serie de pautas, claves y consejos para que puedas volver a la normalidad de forma saludable y permanente.

1. Pasar hambre no es la solución. Llega con mucha hambre a las comida o cenas no facilitan nada adelgazar, sino todo lo contrario. Por eso es mejor comer una cantidad razonable y cocinada de la forma más sana posible.

2. No salir de casa sin algo para picar sano. Es decir, es mejor no ir al trabajo sin nada para no caer en la tentación, porque si pasamos demasiada hambre al final caeremos y será en algo que no ayude a adelgazar. Por lo tanto, es mejor ir siempre acompañado de un puñado de frutos secos, fruta, cereales, galletas integrales, etc.

3. Mantenerte siempre en un peso razonable a tu forma física y tu índice de masa corporal. Estar delgada en muchas ocasiones no es sinónimo de estar sano. Parece tener un cuerpo y un aspecto saludable lo recomendable es mantener el IMC dentro de los parámetros establecidos para tu altura y tu constitución.

4. El desayuno es básico. Salir de casa sin haber realizado un buen desayuno puede ocasionarte problemas durante toda la jornada. Es la comida más importante del día y la primera que recibe nuestro cuerpo para que nuestro organismo trabaje con el máximo rendimiento.

5. Haz la compra estando saciada. Ir a la compra sin haber comido es algo muy común, o bien porque la realizas a la hora de la merienda o porque te acercas al supermercado cuando te das cuenta de que es necesario para realizar la comida. Con el estómago vacío sucumbiremos antes a las tentaciones y a los alimentos poco sanos que nos llaman tanto la atención.