Acusado de abusar de la hija de 15 años de su pareja durante más de 2 en Requena

El hombre de 47 años obligaba a la niña a mantener relaciones con él. La madre lo descubrió dos años después gracias a unas conversaciones telefónicas e interpuso una denuncia contra él. Ahora se enfrenta a una acusación de 9 años de cárcel.

Ayuntamiento de Requena
Andrea López
4/9/2013

Un hombre de 47 años y de nacionalidad española ha sido acusado de abusar de la hija de su pareja sentimental durante más de dos años.

Todo ocurría en el domicilio familiar de la pareja. El supuesto agresor aprovechaba los momentos en los que su novia se marchaba de casa o se metía en la ducha para encontrarse con la niña.

Según las acusaciones el presunto pederasta obligaba a su hijastra a mantener relaciones con él y otro tipo de actos carnales.

La situación fue descubierta y denunciada por la madre de la menor. En noviembre de 2011 vio en el móvil de la niña algunas conversaciones que estaba teniendo con su por aquel entonces pareja.

En la denuncia afirma que encontró un vídeo en el que el supuesto agresor le decía a su hija que estaba “enamorado de ella”. En otros mensajes se podía leer: “Cuando tu madre se meta en la ducha paso por tu habitación”.

Los hechos se remontan, según la declaración de la joven, al año 2009, cuando el acusado se le declaró (ella tenía en ese momento 15 años). Asegura que todo empezó con una actitud cariñosa del hombre hacia ella. Le daba abrazos y buscaba algún acercamiento.

Incluso su madre los vio abrazados en el aseo con la luz apagada, pero el presunto agresor le explicó y le hizo creer que la estaba consolando porque le había contado un problema.

La joven afirma que enseguida se dio cuenta de lo que estaba pasando, que no le gustaba pero no tenía manera de pararlo, pues después vinieron los abusos y las intimidaciones.

El acusado la amenazaba con decirle a todo el pueblo que era una “guarra”, y la advertía de que la metería en un internado si le decía algo a su madre o se atrevía a denunciarlo.

La menor se lo comentó entonces a una amiga. Esta le aconsejó que lo grabara en vídeo para tener alguna prueba contra su padrastro y se ofreció para guardar ella misma la grabación.

Aunque el vídeo se perdió porque la amiga tuvo que formatear el ordenador, la denunciante madre adjuntó en su denuncia varias cartas íntimas que su ex pareja le enviaba a su hija.

Ante los hechos, el Ministerio Fiscal solicita para el acusado una pena de nueve años de cárcel por un delito continuado de abuso y la prohibición de acercarse a la víctima o comunicarse con ella en un plazo de doce años.

El acusado, por su parte, niega rotundamente los hechos y justifica las pruebas, es decir, las cartas, alegando que “tan solo quería animarla y que me quisiera como a un padre”.