Accidente en Bangladesh: Cómo los intereses económicos de las empresas textiles silencian la verdad sobre la tragedia

Son marcas como Primark, El Corte Inglés, Benetton, Mango, H&M, Inditex, Tesco, Marks & Spencer o Carrefour las que poseen en estos países talleres en malas condiciones, aunque ahora han firmado un acuerdo que mejorará la seguridad y dará poderes a los sindicatos, al menos sobre el papel

bangladesh taller
Ana Bort
17/5/2013

Hace casi un mes que un edificio de Bangladesh que albergaba talleres de confección de ropa de marcas occidentales se desplomó sepultando las vidas de un 1.127 personas. Este edificio, sito en Savar, a una treintena de kilómetros de la capital, Dhaka, albergaba uno de los más de mil talleres en malas condiciones que proliferan por el mundo y que permiten que en occidente la ropa se compre a precios irrisorios.

Las condiciones infrahumanas en las que trabajaban han dejado en evidencia que muchas personas desconocen que su ropa procede de esos talleres, ya que el abuso en el sector textil solo ha estado relacionado a grandes compañías como Nike o Adidas de forma tradicional.

Pero son marcas como Primark, El Corte Inglés, Benetton, Mango, H&M, Inditex, Tesco, Marks & Spencer o Carrefour las que poseen en estos países talleres en malas condiciones. Aunque algunos han afirmado que siempre han hecho controles para asegurarse de los estándares de calidad en el trabajo que allí se desarrollaba, no ha sido hasta el derrumbe y la gran tragedia cuando han firmado un programa en pro de la seguridad en Bangladesh.

Más de treinta empresas forman parte de este programa, que afectará al millar de talleres de ropa que allí hay. Este acuerdo tendrá vinculaciones legales y dará más poder a los sindicatos allí presentes, aunque tanto GAP como Walmart (todopoderosos conglomerados estadounidenses) han preferido no adherirse.

Con el acuerdo se conseguirá que haya inspecciones de seguridad independientes con informes públicos, comités de seguridad y salud, mayor reforzamiento en medidas contra incendios y la posibilidad de rechazar un trabajo peligroso.

Pero este solo es un pequeño paso. Según el Gobierno de Bangladesh, un 50% de las empresas continúan trabajando de forma no segura y no se ha sancionado a las empresas por violar normas de seguridad.

Además, este no es el primer incidente relacionado con talleres textiles, ya que ha habido accidentes, incendios y estampidas que han dejado tras de sí varios centenares de muertos.

Tras esta tragedia, numerosas asociaciones de consumidores han pedido que la población haga un esfuerzo por comprar en tiendas cuya cadena de producción se asegure de funcionar sobre el respeto y las buenas condiciones de sus trabajadores y que estas marcas, al iguasl que se hace con la fruta y la verdura ecológico, sean diferenciados con etiquetas.

Si esto no ocurre es porque a las grandes marcas de ropa, muchas de ellas en los primeros puestos del mundo en potencial económico, no les interesa. Información crítica con este tipo de empresas tampoco tiene mucha difusión porque el textil es uno de los sectores que mayor publicidad pone en los medios de comunicación.