Abdicación de la Reina Beatriz: Fotos y joyas de la cena de despedida de la Reina en el Rijksmuseum

Las mujeres de largo y con tiara y los hombres, con esmoquin, por lo que fueron las damas y sus espectaculares joyas las que llamaron la atención sobre ellos. Para esa noche, la princesa Máxima de Holanda escogió una hermosa tiara de diamantes de la reina Juliana

Cena Gala Previa a la Investidura 14
Ana Bort
30/4/2013

Anoche la reina Beatriz quiso decir adiós a sus treinta y tres años de reinado en Holanda con una cena. Pero no era una cena cualquiera y por ello, escogió un escenario alejado del habitual, una de las salas del recientemente reformado Rijksmuseum de Ámsterdam.

Se trataba de una cena en la que participaban todos los herederos europeos y por ello fue complicado sentar a todo el mundo en un sitio que correspondiera por protocolo a su estatus.

Las mujeres de largo y con tiara y los hombres, con esmoquin, por lo que fueron las damas y sus espectaculares joyas las que llamaron la atención sobre ellos. Para esa noche, la princesa Máxima de Holanda escogió una hermosa tiara de diamantes de la reina Juliana.

En su casi último acto como reina, Beatriz lució una tiara de perlas y diamantes con la que se casó con el príncipe Claus. Letizia por su parte brilló con un bonito vestido de Felipe Varela y se puso la famosa tiara floral que Franco le regaló a la reina Sofía por su boda.

Los brillantes fueron una de las tendencias de la noche y tanto la princesa Mette Marit de Noruega y la princesa Mary de Dinamarca lucieron sendas tiaras de diamantes que ambas lucieron el día de sus esponsales.

En uno de sus primeros actos como mujer del príncipe heredero de Luxemburgo, Stéphanie de Lannoy llevó la espectacular tiara Nassau Shapphire con un gran zafiro en el centro. Camilla, duquesa de Cornualles, llevó la tiara Greville.

Mathilde de Bélgica llevó una tiara de laureles de platino y diamantes. Laurentien, la mujer del príncipe Constantino, llevó la tiara de aguamarinas de la reina Juliana. Victoria de Suecia deslumbró con su tiara de diamantes y amatistas.

Para la cena, la princesa Máxima de Holanda escogió un vestido de Valentino rojo que ya había lucido en otra ocasión.