25S Madrid: intimidación y amenaza

Excesiva agresividad de los manifestantes, para unos y una extrema carga policial, para otros. Mientras, la libertad de prensa y el derecho a la información desaparecían.

dueño bar 25s
Ximo Roselló
26/9/2012

Las redes sociales no paran de hablar del 25S. Incluso los medios internacionales como The New York Times o la televisión pública británica BBC. La propuesta llamada 25S Rodea el Congreso mantuvo todo el día blindado el edificio con 1.400 antidisturbios y se generaron al menos 35 detenidos y 64 heridos.

Pero hubo más cosas. Una desmesurada agresión por parte de los manifestantes, para unos y una carga policial excesiva para otros. Una pareja en el suelo abrazada mientras recibía golpes de la policía o el dueño de un bar que suplicaba que no tiraran más piedras mientras salvaguardaba la integridad física de los manifestantes que se escondían en su negocio han sido algunos de los actos más sorprendentes estas horas.

Y, con todo esto, también existió un retrógado paso hacia atrás en el avance hacia la libertad de prensa y derecho a la información en el que unos agentes del orden impidieron a algunos periodistas hacer su trabajo. Este vídeo habla por sí solo.

Por su parte, El Sindicato Unificado de Policía (SUP) ha justificado la actuación policial porque “un grupo reducido de manifestantes, de forma violenta, intentó romper el cordón establecido alrededor del Congreso”, según reza un comunicado, que especifica que la policía trató “de impedirlo a toda costa y para ello tuvo que utilizar la fuerza”, informa Tono Calleja. Además, ve “plenamente justificado” el importante despliegue ante la gravedad de los incidentes.

El sindicato explica que tenían unas órdenes claras y éstas eran que se iba a aguantar todo “menos que se intente romper el cordón policial para intentar acceder al Congreso”. El SUP considera “lamentable” que se critique que los policías no llevaran identificación, “mientras que con su silencio o de forma clara algunos justificaran las agresiones a policías”.

“Como si este hecho anecdótico justificara la violencia contra los policías”, continúan. Hecho anecdótico o no, no cumplían la obligación de llevar las identificaciones y, en caso de que algún manifestante o periodista la pidiese, no la daban, como ya se ha visto en el vídeo.