14N huelga general en Valencia: los incidentes de los piquetes

El objetivo de la manifestación quedó empañado por una serie de incidentes que restaron a la huelga el protagonismo que se merecía

14n huelga banco de espanya piquetes
Ximo Roselló
15/11/2012

Algunos establecimientos de las calles y del centro bancario de la ciudad de Valencia se vieron forzados a cerrar el negocio durante la jornada de ayer al paso de los piquetes informativos organiados con motivo de la Huelga General.

Cada vez que el grupo encontraba una tienda abierta, con el reclamo de “por solidaridad con la clase obrera”, pedían que bajara la persiana y colocaban pegatinas en los escaparates con el lema Cerrado por huelga. La mayoría de los establecimientos accedían a la petición y salían entre aplausos de los manifestantes. En cambio, quienes renunciaban a cerrar eran tachados de “esquiroles”.

Sin embargo, no todo fue pacífico entre algunos grupos de piquetes informativos. El caso más llamativo ha sido el de dos mujeres que estaban tomando café en una terraza de la calle Don Juan de Austria y las han increpado, insultado e incluso a una de ellas una manifestante le ha derramado el café que le quedaba a la mujer por encima de unos documentos que esta llevaba. Finalmente, las dos mujeres se han tenido que refugiar dentro del bar.

Del mismo modo, otro grupo de piquetes aprovechaba que la masa de gente cortaba las calles para abollar y golpear, o incluso romper cristales, de los vehículos que pasaban por allí. Asimismo, al llegar a la calle de las Barcas, donde se encuentran varias sedes de entidades financieras, un grupo de manifestantes ha conseguido acceder a la escalinata del Banco de España, donde se han encontrado con la puerta interior cerrada. los manifestantes han coreado lemas como ‘Sinvergüenzas’, ‘Ladrones’ o ‘Manos arriba, esto es un atraco’.

Por otro lado, esta mañana en el mercado municipal de Benicalap han amanecido con varios accesos a la planta y el sótano con las cerraduras llenas de silicona, por lo que no podían entrar. Los vendedores han tenido que esperar al servicio de mantenimiento para que lo solucionara.

Se trata de una serie de incidentes que se alejan del objetivo de la Huelga General y, tanto esto como las detenciones, lo único que consiguen es empañar una labor ciudadana y restarle el protagonismo que una manifestación como esta se merece.