¿Por qué defiende mal el Valencia CF?

El estilo es el que hay y no se pretende cambiar, así que ¿cómo arreglar –o minimizar– estos desajustes? Sin duda, mediante la presión.

ValenciaCF_Defensa
neivamara
30/8/2011

El Valencia CF ha utilizado parte del dinero de la venta de Juan Mata al Chelsea FC para reforzar su defensa con un central, Víctor Ruíz, y negociar la incorporación de un lateral derecho, Barragán. Este hecho habla a las claras de que la línea a reforzar en la plantilla valencianista es la defensa, el talón de Aquiles del estilo que Unai Emery quiere imponer en Mestalla y que tantos quebraderos de cabeza trae.

El Valencia CF de Unai Emery es un equipo que defiende mal. En las tres temporadas completas del entrenador vasco en la capital del Turia el equipo sale malparado con una media de 1,21 goles en contra por partido (54 en la primera campaña, 40 en la segunda, 44 en la tercera), a cambio de 1,67 a favor.

Expuestos los datos, veamos por qué defiende mal el Valencia CF:

Un equipo partido

La filosofía del entrenador es contar con los laterales en ataque, una máxima de su estilo. En ocasiones –como se vio indudablemente contra el Racing de Santander- esto provoca que los extremos se metan al centro y dejen carril a su lateral, creándose atasco en la frontal y perdiéndose balones si el pase a banda no tiene la precisión adecuada. Si a esto le añadimos que los laterales del Valencia CF están bastante limitados técnicamente, el riesgo de no acabar la jugada con un remate es mayor.

Un perfecto ejemplo de la partición del equipo es el segundo gol del Racing de Santander en Mestalla. Pérdida de balón, acierto en el primer pase para salir de presión y un defensa del Valencia CF contra dos delanteros del Racing. Parando la imagen en 0:46 se pueden contar hasta ocho jugadores del Valencia CF corriendo hacia atrás.

La presión, solución

El estilo es el que hay y no se pretende cambiar, así que ¿cómo arreglar –o minimizar– estos desajustes? Sin duda, mediante la presión. Cuando un equipo acumula tantos jugadores en ataque son estos los que deben robar el balón nada más perderlo. No se debe permanecer con actitud contemplativa o cubriendo posición, pues el primer pase rival es el que determina en un alto porcentaje el éxito del contraataque. Por ello son tres los mecanismos a implementar:

  1. Los jugadores encargados de la faceta ofensiva tienen la obligación de presionar inmediatamente nada más perder el balón, cortando en falta si es necesario el primer pase rival.
  2. Uno de los mediocentros actúa de hombre escoba -¡ojo, no de último defensa!- y no participa de la jugada de ataque –salvo apoyo en pase atrás-. Su misión es, en caso de que se supere la presión inicial de los hombres de ataque, achicar el espacio para evitar un segundo pase rápido, para ello presiona al jugador con rival con balón y trata de cortar la jugada o ganar tiempo para el repliegue.
  3. Los centrales no se mueven. Los centrales son para defender, punto. Bien con la línea adelantada o no, su misión no es la de ser sorpresa o apoyo en el ataque, sino la de defender. Los dos deben quedarse abajo.